LA VITRINA DE LA CONVERSA

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martes, junio 16, 2026

La democracia frente al espejo *

 

Por: Jhon Jaiver Flórez G.

Este 21 de junio, cuando el ruido se apague, aparecerá Colombia. No la del carnaval, de los transformistas Therian; sino la real: la del agua, la tierra, los jóvenes sin oportunidad y las víctimas sin justicia. Esa Colombia silenciosa y decente será la que decida 

Las dos vueltas de la elección presidencial en Colombia se disputan en universos distintos. Son, en esencia, dos países que votan movidos por emociones diferentes, motivaciones opuestas y concepciones morales que apenas llegan a encontrarse. Comprender esta diferencia no es un detalle técnico ni una curiosidad electoral: es la clave para entender lo que verdaderamente está en juego el 21 de junio. Porque hay momentos en la vida democrática de una nación en los que la segunda vuelta deja de ser una simple etapa del calendario electoral y se convierte en el escenario donde se define el rumbo histórico del país.

La primera vuelta es un carnaval a la colombiana: exuberante, caótico y profundamente revelador. Desfilan candidatos de todos los colores, carrozas cargadas de promesas y comparsas repletas de consignas. En medio del ruido suelen emerger propuestas serias, ideas capaces de dialogar con los problemas reales del país. En esta ocasión, las más elaboradas provinieron de la izquierda y del centro: programas con diagnóstico, con vocación de futuro. Del otro lado —donde la extrema derecha insiste en conversar con los fantasmas del pasado— el desgaste pareció haber agotado incluso la capacidad de imaginar algo nuevo. No llegaron con ideas; llegaron con reflejos. Y con los reflejos, como advertía Erich Fromm, rara vez se construye algo distinto al miedo.

Paloma Valencia gritaba con fervor casi religioso: «¡Uribe es mi papá!», como si la filiación política hubiera ascendido a la categoría de sacramento y el uribismo fuera una iglesia secular cuyo dogma consiste en añorar un pasado donde el orden justifica abastardar la democracia. En otro extremo surgió el candidato del «balín», que condensó en una sola palabra toda su concepción del Estado. Incluso él experimentó un destello de lucidez cuando afirmó que «Abelardo es una persona demasiado oculta y oscura». Pocas veces una crítica resulta tan demoledora precisamente porque proviene de quienes mejor conocen los corredores y los silencios de la misma casa.

Lejos de los límites del decoro —allá donde la prudencia fue despedida y la vergüenza abandonó su puesto sin dejar reemplazo— se levantaba el gran pabellón ambulante, el circo de Abelardo De la Espriella. Ni siquiera pareció una candidatura: fue una atracción de feria. Un maniquí de político ensamblado con piezas incompatibles: un extremista que promete destripar la oposición, un predicador apocalíptico, un gladiador de utilería y un vendedor de soluciones instantáneas. Como si la política hubiera sido absorbida por un programa de entretenimiento producido por los algoritmos de la indignación.

Cada aparición pública pareció diseñada por un comité integrado por la ira y las métricas de interacción en redes. Nada se orientó a convencer; todo apuntó a impactar. No ofreció argumentos: disparó proyectiles verbales. No construyó propuestas: fabricó enemigos. Simplificó la realidad hasta convertirla en una historieta donde todos los problemas nacionales se resuelven mediante castigos ejemplares y demostraciones de fuerza reaccionaria. Sus discursos fueron subastas de estridencias donde siempre ganó la exageración. La política dejó de ser deliberación para convertirse en una disciplina de alto riesgo emocional.

Pero el verdadero problema nunca ha sido el personaje. La historia está llena de fanfarrones, caudillos de opereta y profetas del resentimiento. Lo verdaderamente inquietante es la multitud que los sigue. Ningún charlatán de feria se fabrica solo: necesita una sociedad seducida por respuestas simples, dispuesta a confundir la grosería con autenticidad y el grito con la verdad. Por eso la pregunta decisiva no es quién es Abelardo De la Espriella. Es qué devela sobre nosotros el hecho de que un vulgar mata gatos haya llegado tan lejos.

Pero detrás del espectáculo, el carnaval ocultaba algo más grave. Algo que Colombia ya ha visto antes, y que pagó con sangre y con décadas de violencia.

A pocos días de la segunda vuelta, Iván Cepeda anunció que presentó ante la Fiscalía General de la Nación y la Corte Penal Internacional una denuncia penal contra De la Espriella por tres delitos asociados con crímenes de lesa humanidad: concierto para delinquir, financiación del terrorismo y enriquecimiento ilícito, en el marco de presuntos vínculos con las Autodefensas Unidas de Colombia. La denuncia señala que la Fundación Iniciativas para la Paz —FIPAS—, dirigida por De la Espriella, habría sido simultáneamente financiada por las AUC y financiadora de las mismas. Salvatore Mancuso declaró ante la Jurisdicción Especial para la Paz sobre esa relación. El propio De la Espriella, lejos de desmentir el vínculo, ha expresado públicamente su admiración por Mancuso, afirmando que el jefe paramilitar emprendió "una lucha que muchos cordobeses tenían que haber hecho." La denuncia vincula además a De la Espriella con los alias Ernesto Báez, Juancho Dique, Comandante Barbie y El Tuso Sierra.

El patrón no es nuevo. En los años ochenta, los narcotraficantes autodenominados Los Extraditables creyeron que la política podía ser un escudo. Pablo Escobar llegó al Congreso; Carlos Lehder fundó un movimiento político. Calcularon que la legitimidad institucional los blindaría de la justicia. Se equivocaron: al buscar tribunas, se expusieron al escrutinio que sus crímenes no resistían, polarizaron a la sociedad y aceleraron su propia destrucción. La lección es precisa: el crimen organizado que aspira al poder político no fortalece su posición, la fragiliza. Porque el poder democrático requiere transparencia, rendición de cuentas y soportar el escrutinio de la prensa y la ciudadanía. La política, cuando funciona, es el peor refugio para quienes tienen un inframundo que ocultar. La campaña de Abelardo no ha podido refutar los señalamientos con evidencia, solo con la fórmula habitual: el grito, la descalificación y la invocación de persecución política. El mismo argumento que utilizaron Los Extraditables cuando la justicia comenzó a cercarlos.

El 31 de mayo, Cepeda y De la Espriella pasaron a segunda vuelta. Colombia se encontró, una vez más, ante una encrucijada que no admite indiferencia. El triunfo de Abelardo demostró que su estrategia fue eficaz: el outsider furioso, el hombre que promete romperlo todo. Pero aquella misma noche el éxito comenzó a convertirse en su propio verdugo. La embriaguez del triunfo emergió sin filtros en la diatriba pronunciada sobre el río Magdalena: una sucesión de insultos y amenazas que no fue un discurso sino una radiografía de su carácter violento. Incluso muchos de sus simpatizantes sintieron vergüenza ajena. Porque De la Espriella encarna un fenómeno bien conocido en la sociología electoral: el candidato del voto vergonzante, aquel que se apoya en privado, pero pocos exhiben con orgullo en público.

Aquí aparece la lección más importante de toda elección de dos vueltas. En la primera, los ciudadanos votan por: por una esperanza, una propuesta, una visión de futuro. En la segunda, votan contra. Contra aquello que consideran una amenaza. Contra aquello que juzgan incompatible con el país que desean construir. Es una transformación política, filosófica y emocional: el elector deja de preguntarse quién lo representa mejor y comienza a preguntarse qué escenario considera más peligroso para la sociedad. Por eso las segundas vueltas suelen ser menos románticas y más racionales. Hannah Arendt advirtió que las amenazas para las democracias no siempre llegan con apariencia monstruosa; a veces se presentan como fenómenos perfectamente ordinarios. Su peligro radica precisamente en la normalización.

En estos días previos al 21 de junio continuarán las investigaciones, las denuncias, los prontuarios y los debates. El carnaval intentará prolongarse. Pero llegará el momento en que el ruido se apague. Y entonces aparecerá Colombia.

La Colombia real: la de los páramos que abastecen de agua a millones, la de las selvas que regulan el clima, la de los campesinos que producen alimentos, la de los jóvenes que buscan oportunidades, la de las víctimas que aún esperan justicia, la de las generaciones futuras que heredarán las consecuencias de lo que se decida ahora.

El problema de fondo nunca ha sido una candidatura: es una cultura política. Vivimos una época en que demasiadas sociedades confunden el espectáculo con el liderazgo, la provocación con el carácter y la capacidad de viralizar emociones con la capacidad de gobernar. Colombia no es ajena a esa enfermedad global. Por eso el 21 de junio trasciende a dos candidatos: ese día cada ciudadano responderá una pregunta más profunda que cualquier consigna de campaña. Las naciones no se definen solo por quienes las gobiernan, sino también por aquello que sus ciudadanos están dispuestos a admitir, tolerar o rechazar.

El carnaval termina. Las carrozas desaparecen. Las comparsas se silencian. Los vendedores de milagros desmontan sus tarimas. Los prestidigitadores del miedo recogen sus artefactos. Y entonces queda lo único que importa: Colombia. Frente a ella no estará Abelardo, ni Cepeda, ni los partidos, ni los estrategas. Estará cada ciudadano frente a su conciencia.

Porque las democracias no mueren cuando aparecen los demagogos —los demagogos han existido siempre—. Las democracias comienzan a morir cuando una sociedad deja de identificarlos. Y esta es mucho más que una elección presidencial: es la verdadera prueba que Colombia deberá superar.

* La Conversa de Fin de semana valora el sagrado derecho de opinión de nuestros (as) colaboradores (as) por lo que invita a nuestra comunidad a opinar, criticar y/o sugerir con respeto, indicando que las reflexiones aquí publicadas, son responsabilidad de sus autores (as).

lunes, febrero 03, 2025

¡Latinos go home!

Esta imagen publicada por el Departamento de Defensa muestra a agentes de seguridad de Aduanas y Protección Fronteriza de EE. UU. guiando a inmigrantes indocumentados encadenados a bordo de un C-17 Globemaster III asignado a la 60.a Ala de Movilidad Aérea para un traslado en vuelo a Fort Bliss, Texas, el 23 de enero de 2025. © Nicholas J. de la Pena, AFP. Imagen y texto tomados de: https://www.france24.com/ 

Por: Hernán Riaño

El episodio de la deportación de colombianos evidenció la hostilidad de las derechas hacia los inmigrantes, con políticos y medios respaldando al presidente estadounidense y justificando las deportaciones. Algunos incluso pidieron penas de cárcel y sanciones económicas contra Colombia, acusando al presidente Petro de obstruir el regreso de deportados y ofender a EE. UU.

Con los últimos acontecimientos orquestados por el nuevo presidente de USA, Donald Trump y su gente, en contra del mundo libre, pudimos conocer y ratificar quiénes son verdaderamente los enemigos de la humanidad.  

Dentro de las primeras decisiones que tomó el nuevo gobierno estadounidense están las de salirse de la OMS, Organización Mundial de la Salud, arguyendo cosas baladíes y lo del pago que tiene que hacerle al ente internacional (1) y el retiro de la agenda 2030 que tiene que ver con el cambio climático, la cooperación de la lucha contra el carbono y el desarrollo sostenible (2), ya que él niega que el cambio climático exista (3). También decidió muchas otras cosas como aranceles del 25% a México, Canadá y del 10% a China (4). Quiere apoderarse de Canadá, Groenlandia y del Canal de Panamá (5), y lo más inaudito, grabó con aranceles a sus aliados la Unión Europea (6), entre muchas de las decisiones que el nuevo mandatario ha emitido en contra del mundo incluyendo países que han apoyado a los Estados Unidos en muchas de las acciones que ha emprendido en contra de naciones más pobres y débiles. Todo esto y más, para demostrar que llegó el “sheriff” que el mundo estaba “esperando” y regresar a la política de “América para los americanos” (7) y del gran garrote que por años tuvo la supremacía en el continente (8).

Pero la disposición que más ha causado molestia en “su patio trasero” (como ellos denominan despectivamente a Latinoamérica), es la expulsión de todo tipo de ciudadanos de estas naciones, ya sean indocumentados o no acusándolos falsamente de terroristas (9). También anunció que los enviará a Guantánamo, una base militar en Cuba (10) o negociar con otros países latinoamericanos como El salvador la tenencia en sus cárceles de indocumentados (11).  Todo en una política brutal y violatoria de los derechos humanos para tratar a las personas que han hecho grande a ese país. 

Hay que recordar, y en varios medios alternativos mundiales hemos visto repetidamente, el cómo estas personas son las que producen la riqueza, las que sostienen a una nación que los gringos han promocionado como “la tierra de las oportunidades”, pero únicamente para determinadas razas y sectores sociales, para el resto no. Un inmigrante solo tiene la opción de trabajar en jornadas de hasta 16 horas, en las labores que ellos no quieren hacer, como: recolectar cosechas, aseo, limpieza de empresas y oficinas, jardinería, obreros de bajo rango en sus fábricas, niñeras(os), cuidadores de ancianos y en general el trabajo que toda sociedad necesita para mantenerse y, además, sin pagar los mismos salarios de uno nacido allá. Paradojas de la vida: El abuelo de este nefasto personaje llegó como indocumentado a Estados Unidos (12) y su señora madre también fue inmigrante en esa nación de norte américa a donde llegó con 50 dólares (13).

Trump, basado en su calificación de criminales, decidió enviar a todos esos seres humanos, incluidos niños, niñas y hasta bebés, en aviones militares y esposados para humillarlos y dejar en la mente de sus ciudadanos y de las derechas de estos países que en realidad son eso, criminales peligrosos y que no tienen derecho a nada. Sin que un miembro de la rama judicial los hubiera juzgado y sentenciado, violándole su debido proceso y sus derechos. Por muchos medios vimos cómo estos ciudadanos del mundo bajaban de esas aeronaves, encadenados de pies y manos, con esposas, como si hubieran cometido el más grave de los delitos.  

Ante esta humillación, nuestro señor presidente Gustavo Petro Urrego decidió exigir trato digno para todos los colombianos que expulsaran de USA devolviendo dos aviones que traían colombianos como si fueran maleantes. ¿Y quién dijo miedo? De ambos lados del continente empezaron a caer rayos y centellas en contra del primer mandatario colombiano. Utilizando mentiras y calumnias, tanto politiqueros como comunicadores decidieron acusar a Petro de no sé cuántas cosas que nunca dijo y que nunca hizo. Él, desde el principio, solo exigió trato digno para nuestros compatriotas, nunca se negó a recibirlos. 

Pero el imaginario que quisieron imponer, como si fuera una estrategia coordinada, era que Petro no quería recibir a sus connacionales y que se enfrentaba al poderoso Trump. Esta mentira solo fue sostenida unas horas, ya que en todo el mundo se levantaron voces desmintiendo esa calumnia y aclarando la situación. Ese bulo solo quería, como se vio posteriormente, enfrentar a las dos naciones y que Petro fuera derrocado por el mandamás del mundo, como lo dejó entrever nuestro presidente en su post de respuesta a Trump (14). 

Este episodio dejó bien claro y contundente cuales son lo sentimientos de las derechas por los colombianos. Todos al unísono, politiqueros, medios y sus periodistas se dieron a la tarea, de defender al mandatario de Estados Unidos en contra de los inmigrantes; inclusive muchos de estos personajes justificaron la deportación y otros hasta pedían penas de cárcel para ellos. Extremas, que llaman. Otros políticos uribistas-trumpistas o viceversa, de aquí y allá, pidieron sanciones económicas para el país porque supuestamente Petro impedía la llegada de los deportados y porque había ofendido gravemente a su patrón y eso era imperdonable. 

A esto hemos llegado, o ¿ya lo habíamos hecho? Colombia está llena de estas actitudes sumisas con los imperios dominantes desde nuestra independencia del yugo español, al que muchos siguieron venerando hasta la primera mitad del siglo XX y al imperio norteamericano al que le entregamos Panamá por una bicoca. Los gobiernos de derecha, desde hace muchos años, le entregaron parte de nuestro territorio, al mismo EEUU, para que pusiera varias bases gringas con una gran cantidad de soldados (15), pero con la llegada de Álvaro Uribe Vélez al poder, el número de bases creció. También este exmandatario le entregó nuestra soberanía alimentaria, científica, tecnológica, de patentes y de muchos otros rubros a la gran potencia del norte a través del TLC, tratado de libre comercio.

Los recursos naturales como el petróleo y el carbón se los dieron a cambio de limosnas. Inclusive, en el último año, la Corte Constitucional tumbó la norma que permitía cobrarles regalías a estas últimas, incluyendo las norteamericanas (16). Tal es el grado de sumisión y entreguismo de los politiqueros colombianos a favor de los intereses del país que hoy gobierna Trump. 

Los “periodistas” se ensañaron en contra del señor presidente inventando cosas sobre este episodio, se volvieron profetas apocalípticos prediciendo que no sé cuántas plagas le llegarán a nuestro país por “culpa de Petro” y su osadía de parársele con dignidad a un gobernante igual a él para exigir respeto por nuestros compatriotas. Invitaron y consultaron a los “economistas neoliberales de cabecera” para que vaticinaran el desastre total para Colombia, muchos predijeron cuántas empresas cerrarían y cuántos empleos se perderían dejando a no sé cuántas familias en le miseria. 

De ese talante ha sido el ataque, dejando en el aire que debería irse del gobierno. Mientras tanto, los colombianos llegaron sin cadenas ni esposas, las sanciones anunciadas en primera instancia fueron suspendidas, las visas empezaron a tramitarse y no hay mayores aranceles para nuestros productos. Las conversaciones continúan, como debe ser, y los politiqueros y sus medios quedaron con un palmo de narices. No debemos olvidar que el dueño de uno de esos medios se había declarado uribista y trumpista queriendo hacer de su medio el Fox-news colombiano como medio defensor y difusor de las derechas (17). 

Qué difícil es que algunos colombianos tengan dignidad, solo actúan como esclavos o vasallos de un imperio, de un empresario, de un líder o de un politiquero. Esos mismos estúpidos, muchos de estratos bajos, se unieron a este coro de indignos atacando a sus compatriotas y defendiendo a un gobernante extranjero. 

Las opiniones de los columnistas son de su exclusiva responsabilidad.  Les invitamos a leer, comentar, compartir y a debatir con respeto.

Esta columna fue publicada originalmente en SoNoticias y es compartida con la comunidad de La Conversa de Fin de Semana, gracias a la generosidad del periodista Hernán Riaño.

(1) https://www.telecinco.es/noticias/valencia/20250121/salsa-mal-estado-china-manises_18_014542293.html https://sciencemediacentre.es/trump-anuncia-la-retirada-de-eeuu-de-la-organizacion-mundial-de-la-salud

(2) https://larepublica.es/2025/01/27/el-impacto-del-rechazo-de-trump-al-acuerdo-de-paris-como-pueden-los-paises-liderar-la-lucha-contra-el-cambio-climatico/ https://www.tercertiempo.news/2024/11/06/gana-trump-pierde-la-agenda-2030-impacto-en-la-sostenibilidad-global-tras-las-elecciones-en-ee-uu/

(3) https://www.nationalgeographic.com.es/ciencia/actualidad/trump-vuelve-a-negar-cambio-climatico-y-cientificos-le-responden_13534 https://www.factcheck.org/es/2024/09/trump-se-aferra-a-argumentos-inexactos-sobre-el-cambio-climatico/

(4) https://cnnespanol.cnn.com/2025/01/08/estados-unidos/amenazas-trump-groenlandia-canada-panama-trax https://es.euronews.com/2025/01/07/trump-quiere-tomar-el-control-de-canada-y-groenlandia-les-encantaria-formar-parte-de-eeuu

(5) https://apnews.com/article/eeuu-aranceles-mexico-canada-china-fa13199d6640e62a53ccbb5e08fc6825 https://www.nytimes.com/es/2025/01/22/espanol/mundo/trump-aranceles-ee-uu-canada-mexico.html  

(6) https://www.eluniversal.com.co/mundo/2025/01/31/donald-trump-confirmo-que-si-impondra-aranceles-a-la-union-europea/ https://efe.com/economia/2025-02-01/trump-aranceles-union-europea-estados-unidos/  https://larepublica.pe/mundo/2025/01/31/donald-trump-asegura-que-absolutamente-impondra-aranceles-a-los-productos-que-la-union-europea-exporta-a-estados-unidos-hnews-2389604

(7) https://www.lhistoria.com/estados-unidos/doctrina-monroe

(8) https://revistaconsideraciones.com/2019/04/05/el-gran-garrote-la-politica-gringa-hacia-america-latina/

(9)https://efe.com/mundo/2025-01-30/falso-indocumentado-criminal/

(10) https://rpp.pe/usa/actualidad/prision-de-guantanamo-puntos-claves-que-desconoces-de-la-prision-que-trump-busca-utilizar-para-los-indocumentados-estados-unidos-rppusa-noticia-1613419

(11) https://aristeguinoticias.com/270125/mundo/eu-negocia-con-el-salvador-para-que-reciba-indocumentados-de-terceros-paises-cbs/

(12) https://acento.com.do/actualidad/un-menor-migrante-sin-acompanantes-asi-llego-el-abuelo-de-donald-trump-a-estados-unidos-friedrich-trump-8588973.html  https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-44775233 https://laopinion.com/2020/05/24/la-historia-del-abuelo-de-trump-inmigrante-deportado-y-victima-de-la-gripe-espanola/

(13) https://www.hola.com/actualidad/20250130810703/increible-historia-madre-de-donald-trump-llego-estados-unidos-50-dolares/ https://www.bbc.com/mundo/articles/ckgyxded4pvo?at_link_origin=BBC_News_Mundo&at_campaign=Social_Flow&at_campaign_type=owned&at_medium=social&at_link_id=D999644A-DF4E-11EF-8C32-AD6D2E551706&at_bbc_team=editorial&at_link_type=web_link&at_format=link&at_ptr_name=facebook_page&fbclid=IwY2xjawILPsBleHRuA2FlbQIxMQABHTPh1_dxqqsMoN6GisXvfEoZde7dibhTxn0aAPgKGdmhDt2bwkTp9D_UOA_aem_3mMnLmdxoof-WHVci3-yYw

(14) https://www.facebook.com/share/p/183pzFCdct/

(15) https://prezi.com/p/chhcgppfxqdn/bases-militares-de-eeuu-en-colombia/

(16) https://www.larepublica.co/economia/para-petro-decision-de-la-corte-es-un-regalo-de-regalias-a-multinacionales-del-carbon-3869815 https://www.portafolio.co/economia/impuestos/corte-tumbo-la-no-deducibilidad-de-regalias-de-la-tributaria-592440 https://www.portafolio.co/economia/reforma-tributaria/corte-nego-nulidad-de-fallo-que-tumbo-norma-sobre-la-deduccion-de-regalias-600552

(17) https://www.eluniversal.com.co/colombia/2020/04/12/daniel-coronell-cuenta-detalles-de-su-salida-de-la-revista-semana/  https://www.publimetro.co/co/noticias/2020/04/12/polemico-medio-al-se-quiere-parecer-revista-semana.html


jueves, enero 30, 2025

El nuevo orden mundial es presidido por el desorden mental

 

Imagen tomada de: https://andystalman.com/

Por: Germán Navas Talero y Pablo Ceballos Navas

Editor: Francisco Cristancho R.

La derecha local busca recuperar el control burocrático perdido, intentando desestabilizar al gobierno de izquierda, sin considerar la opinión pública y subestimando al presidente Petro. Los demócratas globales respaldan sus acciones rápidas y decisivas, y también nosotros lo hacemos.

Migrar de un mal país a uno peor no es medrar sino agravar.

En Estados Unidos comenzó con todo el segundo mandato de Donald Trump –hombre violento e impulsivo contra quien reposa una condena penal y a quien le persigue una estela de vergüenzas– y no aparenta tener rival u oposición, bien en lo político; en lo judicial o en lo internacional. La premisa, aunque confusa en principio, es sencilla en cuanto se atan los cabos: hay que quitar, deshacer, desdecir, desterrar, desechar, minar, secar, expulsar, menguar en privilegios y derechos tantos y a tantos hasta que todos lleguemos a un único acuerdo: que el consenso por la humanidad es inviable y que le corresponde a los mega-ricos administrarlo todo confiando en que se apiaden de nuestra existencia.

Vivimos un tiempo escabroso, cruel, intensa e infinitamente doloroso, pero no es inédito ni está llamado a prevalecer siempre que respondamos a tiempo. Es el fascismo, el mismo que la humanidad supo encarar, a un gran precio, pero con convicción y arrojo, y que detuvo y contuvo hasta hace pocos años. La guerra contra el neofascismo, el totalitarismo y la oligarquía del siglo XXI no exige de una confrontación armada, y puede librarse incluso en tiempos de aparente paz: el antídoto está en la formación e incidencia política, en la organización civil y en la expresión que advierte de los peligros del retorno y convoca a la unión de la ciudadanía demócrata alrededor de otra alternativa para su gobierno.

Existe una característica prevalente entre los autoritarios de turno: la amargura. Es este sentimiento el que impide a Trump reunirse con algunos políticos, incluso de su partido, y el que lo induce a confrontaciones reiteradas con la prensa a la que no resiste ni considera necesaria. Solo un amargado puede solazarse al privar a alguien de algo que necesita para vivir y aún más cuando lo hace con el único propósito de desquitarse. ¿De quién o de qué se está desquitando Trump? Porque no somos únicamente los latinos quienes estamos en su mira, en ella estamos todos menos él y su séquito de mega-ricos ex-partidarios de los demócratas, quienes entregan su dinero sin reservas por el temor de que se haga un espacio en la mirilla y estos terminen integrados al horizonte malévolo de un hombre insaciable de miseria.

Muere de ganas Trump con la idea de desechar a los consumidores de fentanilo y otros estupefacientes que se multiplican sin control en las ciudades de Estados Unidos, con tal mala fortuna que la mayoría de estos son ciudadanos nacidos en el país y criados por familias estadounidenses. Aunque ya esté cerca de convencer a sus seguidores de lo conveniente que sería deshacerse de estos ‘malos elementos’ y expulsarlos a cualquier país de su elección en condición de apátridas, lo cierto es que por lo pronto Trump tendrá que vivir con la frustración de que aún no controla lo suficiente como para privar de nacionalidad a sus connacionales.

Adenda: de plácemes estamos con la decisión del presidente Petro, en aparente consenso con los gobiernos de México y Honduras, de rehusarse a que un país extranjero diera tratamiento de delincuentes a sus ciudadanos repatriados. La derecha local, enceguecida por el hambre de la burocracia que no han podido gozar durante los últimos dos años, cree que con esto asestarán el golpe final al gobierno de izquierda, desatendiendo el sentido de una buena parte de la opinión pública y menospreciando, como acostumbran, a un político sagaz y obstinado que no cederá salvo que le prueben razonadamente que se equivoca. Por lo pronto, los demócratas del mundo aplauden el coraje, la prontitud y la precisión en las acciones del presidente Petro, y a ellos nos unimos.

Hasta la próxima.

Las opiniones de los columnistas son de su exclusiva responsabilidad.  Les invitamos a leer, comentar, compartir y a debatir con respeto.

Esta nota fue publicada originalmente en SoNoticias y es compartida con la comunidad de La Conversa de Fin de Semana, gracias a la generosidad del periodista Hernán Riaño.