LA VITRINA DE LA CONVERSA

martes, septiembre 29, 2026

El mico hace lo que le indica el entrenador *

 Yo era de los que dudaban de que los micos tuviesen la capacidad de hacer todo lo que veían hacer; sin embargo, la vida me dio la oportunidad de comprobar que eso es cierto.

En la imagen: Germán Navas / Jurisconsulto - excongresista colombiano

Por: Germán Navas Talero

Editor: Francisco Cristancho R.

Colombia sigue atrapada en una cultura donde los conflictos se resuelven con más armas, más miedo y más muertos. El presidente debe encarnar al Estado, no convertirse en la imagen de un combatiente.

Estando en Zambia con una de mis hijas, en la recepción del hotel donde nos estábamos hospedando nos recomendaron que en lo posible mantuviéramos las ventanas cerradas y aseguradas, puesto que por allí ronda una gran cantidad de individuos pertenecientes a una raza de miquitos, la cual es muy dada a meterse a las habitaciones y escarbar lo que los distraídos turistas dejan a la mano.

Entre idas y venidas olvidé aquella recomendación y, en una de esas, de regreso a la habitación, sorprendo a uno de estos macacos que, luego de coger la cartera de mi hija, había sacado el maquillaje y se estaba poniendo sus polvos en la cara. ¿Por qué hacía esto el miquito? Sencillamente porque ya había visto a alguien -quizá a mi propia hija- hacer exactamente lo mismo.

Luego de sortear tamaña sorpresa me puse a reflexionar al respecto y llegué a la conclusión de que lo mismo ocurre hoy con nuestro muy particular presidente; porque el actual presidente de Colombia, como buen miquito amaestrado, termina haciendo todo lo que hace el orangután zanahoria -como se le conoce a Donald Trump-. Si Trump hace un gesto o toma alguna decisión, nuestro miquito hará su mayor esfuerzo por imitarlo… ¡fíjense ustedes!

Por ejemplo, Donal Trump decidió declarar la guerra contra Irán… y el miquito de aquí, copiando a su entrenador, decidió entonces romper relaciones con ese país -ante la imposibilidad de hacer otra cosa-. Los Estados Unidos, en cabeza de Trump, resolvió exigir ciertas “garantías” a la prensa, por lo que ‘nuestro’ macaco decidió que no todos podían hablar ante los medios, que solo él podía hacerlo. El orangután zanahoria decidió vetar a algunos medios de comunicación, y el miquito de aquí va por el mismo rumbo, haciendo cerrar programas de radio y excluyendo medios para él no “amigos”.

Habrá que reconocer entonces la capacidad de atención de nuestro primate, porque es impresionante todo lo que le está copiando al orangután zanahoria. Si Trump decide aumentar las penas para ciertos delitos, el mico de aquí le copia y hace lo mismo; es decir, es completamente cierto que lo que hace el entrenador lo termina repitiendo el mico; o si no, miren cuál es el comportamiento del macaco colombiano, el cual termina haciendo todo lo que el gringo hace. El miquito mejor entrenado hasta ahora es este miquito que hoy funge como presidente de Colombia.

Es que hasta las mismas medidas económicas que está proponiendo el orangután las quiere el mico para implementarlas acá. Nuestro mico es un mico que hace muy bien lo que el entrenador le indica. Toda barbaridad que se le ocurra al entrenador gringo la terminará haciendo el mico colombiano. Ojalá no siga bestializando el orangután zanahoria, porque esas mismas bestialidades muy seguramente las copiará nuestro vergonzoso macaco.

Pero los micos también hacen cosas por cuenta propia; se salen del esquema del entrenador y son hasta divertidos. Pero el de acá parece no tener esa capacidad. Todo indica que nuestro mico no puede hacer algo bien hecho sin copiarse de los demás. Comparen ustedes y digan si no es verdad que todo lo que hace el orangután zanahoria lo repite nuestro mico, y no estamos faltando a la verdad. En esta columna no estamos dando clase de nada. Nosotros estamos mostrando la verdad -como la vemos- al mundo entero. No queremos sentar cátedra de nada; no somos profesores de nada.

En esta columna somos personas que contamos nuestras experiencias a los que nos quieran leer; el que no nos quiera leer, pues que no nos lea. Esto no es obligación para nadie. Aquí no pretendemos que nuestros lectores sean miquitos, por el contrario, queremos que nuestros lectores sean pensantes; que analicen lo que decimos y, si están de acuerdo, bien; y si no, pues que cambien y no nos vuelvan a leer. Y punto.

Así debe ser todo: voluntario, no como el caso de nuestro mico, que solo hace lo que le diga el del norte. Si el del norte le da por pararse en la cabeza, el de acá también lo va a hacer, porque en su muy limitada mente sabe que eso fue lo que le enseñaron. Así lo amaestraron desde mucho antes de treparse a esta rama -a la Ejecutiva- y así nos toca aceptarlo. Él es un mico obediente, un mico que solo hace lo que le diga su entrena-Trump.

Coletilla por Deisdre Constanza ¿Qué mensaje transmite un presidente con una pistola en la cintura? Una imagen dice más que mil discursos. Ver al presidente de Colombia recorriendo las calles con una pistola al cinto y un chaleco antibalas no debería ser solamente motivo de fotografías o de propaganda. Deberíamos preguntarnos qué mensaje está transmitiendo quien ocupa la más alta dignidad del Estado. Colombia lleva décadas intentando superar una cultura de violencia en la que pareciera que los conflictos se resuelven con más armas, más miedo y más muertos. El presidente debe representar al Estado, no convertirse en la imagen de un combatiente. La seguridad exige Fuerza Pública, inteligencia, justicia, instituciones fuertes y protección para la ciudadanía. Pero también exige que desde la presidencia se transmita serenidad, autoridad y respeto por la vida. Colombia no necesita normalizar la imagen del poder armado. Una pistola intimida y la verdadera autoridad de un presidente está en la fuerza de sus instituciones, la Constitución y la ley.

Hasta la próxima semana.

* Nota original publicada en: SoNoticias y compartida con la Comunidad de La Conversa, gracias a la generosidad del periodista Hernán Riaño. La Conversa de Fin de semana valora el sagrado derecho de opinión de nuestros (as) colaboradores (as) por lo que invita a nuestra comunidad a opinar, criticar y/o sugerir con respeto, indicando que las reflexiones aquí publicadas, son responsabilidad de sus autores (as).