LA VITRINA DE LA CONVERSA

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viernes, enero 23, 2026

Negociaciones laborales en Emquilichao: El Futuro del patrimonio público y el agua en Santander de Quilichao

 

Imagen tomada de: La negociación colectiva y el papel de los sindicatos • Trabajadores

Por: Omar Orlando Tovar Troches -ottroz69@gmail.com- 

El verdadero objetivo de la negociación laboral en Emquilichao debe ser la construcción de un Pacto Social por el Agua para modernizar la empresa, ordenar el territorio y asegurar que el agua de Quilichao sea un bien público, no una mercancía

El inicio, aunque aún informal, de las negociaciones laborales entre las organizaciones sindicales y la administración de la Empresa de Saneamiento Básico de Santander de Quilichao (Emquilichao) representa mucho más que un diálogo laboral rutinario; es un evento crucial de definición extrema para una empresa pública que, como el agua que gestiona, es vital para la ciudad y se encuentra en un estado de vulnerabilidad alarmante. Este proceso de negociación debe trascender la discusión salarial para convertirse en una reflexión estratégica, comunitaria y urgente sobre la supervivencia misma de Emquilichao como patrimonio público y la garantía futura de un derecho fundamental.

La importancia de este diálogo se entiende solo al dimensionar la difícil situación operativa y financiera que presenta la empresa. Esta crisis no es coyuntural; es el resultado acumulado de una histórica apatía en la planeación municipal, donde administraciones sucesivas (incluidas las dos del actual alcalde) han carecido de la voluntad o la visión para trazar una estrategia clara de corto, mediano y largo plazo. Emquilichao opera hoy como una entidad reactiva, atendiendo emergencias y cubriendo una demanda de crecimiento urbano caótico, pero sin los instrumentos técnicos básicos para hacerlo de manera sostenible. La ausencia de un Plan de Ordenamiento Territorial (POT) acorde a la realidad geofísica y la falta de un verdadero Plan Maestro de Acueducto y Alcantarillado son dos vacíos que condenan a la empresa a la improvisación.

Este desorden no es casual puesto que se alimenta de una dinámica de urbanización irresponsable, permitida y promovida desde la Secretaría de Planeación Territorial y Vivienda, que ha venido otorgando licencias de construcción y urbanismo, al parecer; atendiendo más a intereses particulares que a las capacidades reales de Santander de Quilichao, tales como su escasa disponibilidad hídrica y la ausencia de una dirigencia político-administrativa con una visión integral de sostenibilidad. 

A la expansión urbanística desbocada se le suma la crisis de la disposición final de residuos sólidos, formando una mezcla que presiona de manera insostenible la infraestructura sanitaria, forzando un escenario de servicio desmejorado para los usuarios y de incremento de tarifas. Resulta evidente que, en este particular escenario, cualquier negociación laboral que ignore este contexto de quiebre estructural sería un ejercicio de miopía colectiva.

Frente al panorama recién descrito, la responsabilidad comunitaria de ambos actores (administración y sindicatos) adquiere una dimensión crítica. Existe un pasado local reciente de coqueteos con lógicas privatizadoras, cercanas al manual ya conocido en Colombia [1], en el que se debilita a la empresa pública mediante la desinversión y la mala gestión, se estigmatiza a sus trabajadores presentando sus legítimos derechos salariales y prestacionales como la causa principal de los males y se crea un clima de opinión pública favorable para una “intervención” que termine en liquidación o venta. Frente a este guion, la histórica postura de compromiso de los trabajadores de Emquilichao con la empresa y la comunidad es un capital social invaluable. Su lucha no puede reducirse a la defensa legítima de su Convención; debe ampliarse a la defensa estratégica de la empresa como bien público.

Por todo lo anterior, estas negociaciones son una encrucijada, ya que, de las decisiones que se tomen, particularmente en materia de estabilidad, formación y condiciones laborales, dependerá la capacidad de Emquilichao para retener talento, mejorar su eficiencia y proyectarse. 

La dirigencia sindical tiene el desafío de ejercer su histórico buen juicio con visión de futuro, comprendiendo que la salud financiera de la empresa es el sustento de sus puestos de trabajo a largo plazo y de esta forma no darle oportunidad a funcionarios como el mismo Eduardo Grijalba, quien, en recientes declaraciones públicas, ya había mencionado su preocupación por los, según su opinión, “exagerados sueldos” de los trabajadores de Emquilichao. En este mismo orden de ideas, la administración municipal y la nueva gerencia de la empresa están llamadas a abandonar cualquier tentación cortoplacista o de sometimiento a presiones privatizadoras. Su deber es pensar en el fortalecimiento institucional del patrimonio de las y los quilichagüeños y no en su marchitamiento.

Santander de Quilichao tiene en sus manos una de las pocas empresas públicas de saneamiento básico que mantiene viabilidad en el país. Este es un patrimonio colectivo que no se puede malbaratar. La solución a los problemas históricos de des- planeación, cobertura y calidad del servicio no está en ceder Emquilichao a intereses privados, que priorizarán la rentabilidad sobre el acceso universal. La solución está, precisamente, en lo que este diálogo laboral podría germinar: Un Pacto Social Por El Agua, en el que los trabajadores y la administración, con el acompañamiento veedor de la comunidad, definan una hoja de ruta conjunta para modernizar la empresa, exigir y co-crear una planeación territorial seria y garantizar que el agua de Santander de Quilichao siga siendo un bien común, gestionado con eficiencia pública y sentido de pertenencia. 

[1] La privatización desbordada ... 


viernes, diciembre 12, 2025

EMQUILICHAO: Una empresa pública en la encrucijada

 

Por: Omar Orlando Tovar Troches -ottroz69@gmail.com-

Se espera que la gestión del nuevo gerente sea eficiente, transparente y comprometida con la defensa de lo público, para restaurar la salud financiera y operativa de Emquilichao, garantizando tarifas justas y un servicio digno a la ciudadanía.

En Santander de Quilichao, al norte del departamento del Cauca, se libra una batalla silenciosa pero decisiva por el control de uno de sus patrimonios colectivos más preciados: la Empresa Municipal de Acueducto, Alcantarillado y Aseo, Emquilichao. Su historia reciente es un reflejo micro cósmico de un proceso nacional de desgaste y acecho a lo público, iniciado décadas atrás bajo el paradigma neoliberal del expresidente César Gaviria. 

Paradójicamente, es este legado político, del cual ha bebido el grupo hegemónico que ha dirigido el municipio por cerca de veinte años, el que ha sometido a la empresa a un paulatino marchitamiento. Administración tras administración, incluida la actual, se ha observado una gestión caracterizada más por la omisión, la falta de inversión en mantenimiento y la opacidad, que por un compromiso genuino con su fortalecimiento. Este escenario ha alimentado la sospecha fundada de un plan de ahogamiento financiero y técnico, preludio clásico de una privatización que transferiría un servicio vital a manos de intereses particulares, en detrimento de la soberanía municipal y los bolsillos de los quilichagüeños. (Ver: ¿Avanza la privatización de Emquilichao? - ¿Quién hundió a Emquilichao? Crisis fabricada, culpables y responsabilidades)

Frente a este panorama desalentador, el nombramiento de un nuevo gerente para Emquilichao se erige como un faro de expectativa colectiva. La comunidad, hastiada del incremento en las facturas por el servicio, falta de equipos, procesos internos ineficientes y del gravísimo problema ambiental del “basuro” a cielo abierto, deposita en esta decisión la esperanza de un giro radical. Los anhelos son concretos y urgentes: una gestión que priorice el oportuno mantenimiento de la infraestructura, que modernice los sistemas, implemente soluciones definitivas y ambientalmente sostenibles para la disposición final de residuos y optimice la eficiencia en todos sus frentes. 

El objetivo final de esta nueva gerencia debe ser claro: que esta mejora operativa y administrativa se traduzca en un beneficio directo para el usuario, reflejado en la disminución de tarifas injustamente elevadas para un servicio que no ha sido óptimo. Esta no puede ser una gestión de escritorio o confinada a los recintos opacos de una Junta Directiva que, en sus sucesivas versiones, ha demostrado una gris e ineficaz complicidad con la decadencia. Lamentablemente, el Concejo Municipal, órgano natural de vigilancia y control político, da la impresión de haberse convertido en un ente complaciente, reducido en la práctica a un mero comité de aplausos, con contadas y valiosas excepciones que, en el pasado, pusieron al descubierto las intenciones privatizadoras del grupo político que ha gobernado y gobierna a Quilichao.

Es en este contexto de desconfianza institucional donde recae una responsabilidad histórica sobre los hombros del nuevo gerente. Reconocemos públicamente su inexperiencia previa en la administración pública, lo cual, lejos de ser solo un desafío, puede ser también una oportunidad para abordar los problemas con frescura y libre de ataduras con los grupos de interés que han asfixiado a la empresa. 

De él se espera, ante todo, una gestión eficiente, eficaz y transparente. Su misión fundamental es retornar a Emquilichao a unas condiciones financieras y técnicas saludables, donde las tarifas sean justas y la atención al ciudadano, digna. Su compromiso debe ser inquebrantable con lo público. Por ello, es imperativo hacer un llamado explícito: si durante su gestión el actual Alcalde, o cualquier poder fáctico vinculado al Gavirismo local, sucumbe a la tentación de impulsar la privatización de la empresa para favorecer intereses particulares (siguiendo un guion ya visto en obras como el Hospital Regional), la ciudadanía espera que el gerente sea el primero en denunciarlo públicamente y, si es necesario, hacerse a un lado en un acto de coherencia suprema en defensa del patrimonio público.

Dada la evidente falta de disposición y capacidad de vigilancia por parte de una Junta Directiva desdibujada y un Concejo Municipal complaciente, el llamado final es a la acción ciudadana organizada. Los sindicatos de Emquilichao, como guardianes naturales del trabajo digno y del servicio público y toda la ciudadanía quilichagüeña, deben asumir el rol de veedores permanentes. La supervivencia de Emquilichao como empresa pública y eficiente no puede depender de la voluntad de unos pocos en cargos directivos. 

Exigir rendición de cuentas claras, asistir a los espacios de participación y vigilar cada decisión, es ahora un deber cívico. La empresa es de todos y solo la vigilancia colectiva y activa podrá defenderla de su peor enemigo: la indiferencia. El nuevo gerente tiene la palabra, pero la tarea de salvaguardar este bien común es, irrevocablemente, de toda la ciudadanía.


martes, agosto 19, 2025

Vergüenza Ajena: El Discurso desesperado del Alcalde-Constructor

Por: Omar Orlando Tovar Troches – ottroz69@gmail.com- 

El mayor truco del diablo es hacernos creer que no existe (1)

Conversando con amigos (los dos otres que todavía quedan) y con mucho conocido de Quilichao fue posible constatar un sentimiento generalizado de vergüenza ajena al ver y oír la reciente intervención pública en redes del repitente alcalde, ingeniero Eduardo Grijalba.

Al mejor estilo del famoso personaje del genial Mario Moreno, el alcalde-constructor, haciendo gala de su talante politiquero, del mesianismo de sus seguidores, pero, sobre todo, de la muy corta memoria de la gran mayoría de los quilichaüeños, utilizó el viejo y conocido truco del “espejo retrovisor” para zafarse de su responsabilidad por el paupérrimo ejercicio de su actual administración.

En el colmo de su desespero y falta de argumentación, utilizando la impostura y el tono de prócer venido a menos, afirmo que todos los males del municipio eran responsabilidad de las administraciones anteriores (¿?); olvidando, convenientemente, que esas administraciones estuvieron a cargo de sus copartidarios eventuales y, en el colmo de la paradoja, de él mismo, en su primer ejercicio como alcalde. El chiste se contó solo.

Fuentes confiables confirmarían sospechas alrededor de la ejecución de un plan metódico de corte neoliberal para privatizar la empresa Emquilichao

El Blooper del burgomaestre se dio en medio de un nuevo intento de desmentir informaciones sobre un muy probable proceso de privatización de la Empresa municipal de aseo y saneamiento básico: EMQUILICHAO. A pesar de la negativa pública del alcalde de Santander de Quilichao, existe una firme sospecha, respaldada por fuentes confiables, de que su administración sigue la estrategia neoliberal del Consenso de Washington para privatizar Emquilichao mediante un proceso metódico que contradice sus declaraciones y podría estar amenazando el patrimonio público.

Esta estrategia consiste, primero, en un marchitamiento premeditado de la empresa. Esto se logra entregando su gestión a recomendados políticos con discutible idoneidad, negando las inversiones estratégicas cruciales para su sostenibilidad; como el mantenimiento, la modernización de redes, la ampliación de cobertura, la solución pronta y eficiente al lío de la disposición final de las basuras o permitiendo que la corrupción la debilite desde adentro.

Posteriormente, una vez creada artificialmente la crisis, se ejecuta la segunda fase: echarles la culpa a los trabajadores. Se señala a los altos costos laborales y a la existencia de sindicatos como los males principales, ocultando que las decisiones catastróficas se toman en los escritorios de la Alcaldía y de las gerencias que ellos mismo designaron. Al mismo tiempo, se encarecen las facturas de los usuarios, generando descontento y un desapego calculado hacia la empresa pública dentro de la ciudadanía.

Este malestar, alimentado desde la propia administración, es luego utilizado como justificación para intervenir la empresa y allanar el camino hacia su privatización. Todo este proceso se enmascara con una campaña de desinformación mediante la prensa amiga y utilizando recursos del Estado para asegurar, de manera cínica y repetitiva, que “Emquilichao no se va a privatizar", buscando adormecer a la población mientras se consuma el desmantelamiento del patrimonio público.

Antes de que los funcionarios, concejales y simpatizantes de la actual administración municipal y las de los últimos 20 años, afines al Bonillo-Grijalbismo, emitan críticas o desacrediten mi postura, invito de manera respetuosa a consultar la historia de las privatizaciones en Colombia. Asimismo, sugiero revisar las columnas que he publicado, en las que he advertido sobre el riesgo inminente de perder el patrimonio público que se vivió en la administración anterior, durante las negociaciones frustradas con la empresa URBASER.

Comparto con quien, a bien tenga, los respectivos enlaces. Buen provecho: 

Quilichao vive bajo la amenaza de la privatización. | www.MagazinCnc.Com

https://youtu.be/VF7zlLhYMgM?si=di6gWZouCclY3tTG (QUILICHAO VIVE BAJO LA AMENAZA DE LA PRIVATIZACIÓN II)

¿Avanza la privatización de Emquilichao?

(1) Baudelaire, Las flores del mal.

lunes, febrero 20, 2023

¿Avanza la privatización de EMQUILICHAO?

En la foto: Luis Velasco (Gerente Emquilichao ESP) y Lucy Guzmán (alcaldesa de Santander de Quilichao)
Imagen tomada de: proclamadelcauca.com
Por: Omar Orlando Tovar Troches – ottroz69@gmail.com-

Tal y como lo señala el manual de privatizaciones, impuesto por los organismos financieros internacionales a la clase política tradicional de Colombia, la actual administración municipal de Santander de Quilichao continúa avanzando en la juiciosa e implacable aplicación del citado manual, no obstante que públicamente siga negándolo.

Si bien es cierto que desde el punto de vista académico, sobre todo en el campo de la economía y la administración pública, aún subsiste un fuerte debate alrededor de las bondades de la privatización del escaso patrimonio público que representan las empresas del estado; quienes defienden la aplicación del manual de privatización, no han mostrado hasta ahora, ningún tipo de estudio serio que evidencie las bondades económicas de este proceso, ni mucho menos los beneficios sociales que tal política le ha traído al ciudadano del común.

La actual administración municipal de Quilichao apela al desconocimiento endémico que tenemos la mayoría de los ciudadanos del marco jurídico colombiano, para interponer una y otra vez, cortinas de humo periodísticas y hasta jurídicas para negar su intentona privatizadora o cuando menos justificarla

Quien suscribe estas líneas, ha venido repitiendo en distintos escenarios (ver: https://www.magazincnc.com/quilichao-vive-bajo-la-amenaza-de-la-privatizacion/ y https://youtu.be/VF7zlLhYMgM) que contrario a lo que señala la propaganda con la que se nos venden los supuestos beneficios de entregarle nuestro patrimonio a los escrupulosos empresarios; las evidencias muestran que hasta la fecha tales procesos, lejos de haber apalancado la economía colombiana, le han supuesto a los colombianos el encarecimiento de los bienes y/o servicios que estaban en manos del Estado y que se encarecieron y disminuyeron ostensiblemente su calidad, en las pulquérrimas manos del sector privado.

El reciente ruido mediático alrededor de la recompra de la empresa de servicios públicos de Barranquilla, pone de manifiesto, otra vez, las consecuencias de la aplicación a rajatabla del dichoso manual. A este respecto, vale la pena señalar que, en concordancia con Bautista y Sepúlveda [1], el desastroso resultado, tanto de la prestación del servicio, como del manejo tarifario que han mostrado procesos privatizadores de empresas de servicios públicos, como Electricaribe, la Triple A, en la costa norte y la CEO en el Cauca, evidencia que, sometidos a evaluación de eficiencia y eficacia social, las privatizaciones hasta la fecha se han rajado.

No obstante la existencia de abundante literatura académica alrededor del dudoso éxito del proceso privatizador en Colombia y Latinoamérica, los tomadores de decisiones en lo público, sobre todo quienes pertenecen o  representan  a los partidos tradicionales de derecha, insisten en defender la estrategia de privatización, aferrados a un libreto según el cual, ante su incapacidad administrativa para manejar los recursos públicos, puestos a su cargo por el pueblo que los eligió, lo mejor es tomar medidas ingeniosas que permitan “mejorar las condiciones de operación de los activos que estaban [están] en manos del estado[2].

Siguiendo con esta lógica simplista de no hacer nada para gestionar los bienes públicos y tirarle la pelota al sector privado, la alcaldesa de Santander de Quilichao, al igual que sus voceros, institucionales y espontáneos apelan al desconocimiento endémico que tenemos la mayoría de los ciudadanos del marco jurídico colombiano, para interponer una y otra vez, cortinas de humo periodísticas y hasta jurídicas para negar su intentona privatizadora o cuando menos justificarla, reiterando sospechosamente que sus acercamientos con una empresa privada, nada tienen que ver con la privatización de EMQUILICHAO ESP, no obstante, sus continuas reuniones y la confirmación por parte del gerente de la  empresa de servicios, de la existencia de negociaciones. Blanco es…

Atrincherada en la estrategia de la negación constante, la actual administración municipal de Quilichao apela al desconocimiento endémico que tenemos la mayoría de los ciudadanos del marco jurídico colombiano, para interponer una y otra vez, cortinas de humo periodísticas y hasta jurídicas para negar su intentona privatizadora o cuando menos justificarla, eso sí, sin tener en cuenta para nada, ni el sentir, ni mucho menos, la decisión de los dueños de la empresa: El pueblo de Santander de Quilichao.

Insisto, aunque pretendan estirar la piel de oveja con la que disfrazan el lobo de la privatización, desde hace rato se le están viendo las orejas, pero, sobre todo, los colmillos.

Adenda preguntona: Señora alcaldesa de Santander de Quilichao, si el proceso apenas está en etapa consultiva ¿por qué no se ha hecho una convocatoria pública a los interesados? Si lo que existe hasta el momento es la manifestación de una intención de NEGOCIO ¿Por qué se insiste en ESCONDER los detalles de esta intención? Y finalmente ¿Dónde quedaron la publicidad, la transparencia y la democracia en el manejo de los recursos de todos los quilichagüeños? ¿Qué esconderán la señora alcaldesa y el actual gerente de EMQUILICHAO ESP?

Adenda 2: Comparto el enlace en donde los (as) interesados (as) pueden descargar y consultar el Derecho de Petición, dirigido a la Señora Lucy Amparo Guzmán, alcaldesa de Santander de Quilichao, en el que se le pregunta por el posible proceso de privatización de EMQUILICAHO ESP. Buen provecho.



Descargue el documento 
haciendo click AQUI

[1] Jairo Bautista, Didier A. Sepúlveda Reyes. (2022). EVALUACIÓN DE LA POLÍTICA DE PRIVATIZACIÓN EN LAS EMPRESAS ESTATALES DE COLOMBIA. ANÁLISIS DEL CASO TELECOM (1990-2010). https://ojs.tdea.edu.co/index.php/encontexto/article/view/628/1378

[2] Jairo Bautista, Didier A. Sepúlveda Reyes. (2022).

miércoles, diciembre 28, 2022

CARTA ABIERTA A LA ALCALDESA DE SANTANDER DE QUILICHAO

Teniendo en cuenta la importancia del tema y en concordancia con su línea editorial; La Conversa de Fin de Semana, comparte con sus seguidores, suscriptores y ocasionales visitantes, el texto de uno de nuestros habituales visitantes, titulado:  CARTA ABIERTA SOBRE LA IDEA DE PRIVATIZAR LA PRESTACION DEL SERVICIO DE ASEO EN EL MUNICIPIO DE SANTANDER DE QUILICHAO POR PARTE DE LA ALCALDIA MUNICIPAL. 

Imagen tomada de: Quilichao vive bajo la amenaza de la privatización. | www.MagazinCnc.Com

Señora alcaldesa Lucy Amparo Guzmán Gonzales, pasa ante usted el carruaje de la historia local, no permita que, con su decisión de privatizar nuestro patrimonio, quede en la historia como la persona que abrió la puerta para su destrucción.

Santander de Quilichao, Cauca, 21 de diciembre de 2.022

Doctora

LUCY AMPARO GUZMAN GONZALEZ

Alcaldesa Municipal

Municipio de Santander de Quilichao

E.S.D.

ASUNTO: CARTA ABIERTA SOBRE LA IDEA DE PRIVATIZAR LA PRESTACION DEL SERVICIO DE ASEO EN EL MUNICIPIO DE SANTANDER DE QUILICHAO POR PARTE DE LA ALCALDIA MUNICIPAL. 

Cordial saludo.

Yo, Jeronimo León Velasco, identificado con la cedula de ciudadanía #####, ciudadano en ejercicio, quiero manifestar mis apreciaciones sobre el tema de la intención de privatizar la empresa EmQuilichao E.S.P.

Quiero hacer un poco de historia sobre la creación de la empresa EmQuilichao E.S.P.  A mis 72 años de vida, me siento en la obligación moral y en la necesidad histórica de defender el carácter público de nuestra empresa EmQuilichao E.S.P., es por eso que  manifiesto públicamente mi oposición a cualquier intento de privatización de nuestra empresa EmQuilichao E.S.P. Toda vez que fui una de las personas que ayudó, junto con varios líderes sociales del Movimiento Cívico De Santander de Quilichao, a dar los primeros pasos para la creación de la empresa Emquilichao E.S.P.; pues impulsamos los Paros Cívicos por la defensa del agua. Estas luchas cívicas y populares, sumadas a las reuniones barriales y a los Cabildos Abiertos que se realizaron en esas épocas permitieron que nos independizáramos de EmpoCauca, la empresa de aguas del Cauca que administraba la prestación del servicio de acueducto y alcantarillado en Santander de Quilichao. Esa fue una lucha muy hermosa, ya que toda la ciudadanía se unió entorno a proteger nuestro patrimonio: el acueducto, y clamó a los cuatro vientos:” Fuera EmpoCauca”

Crear la empresa Emquilichao E.S.P. nos costó esfuerzo, sacrificio, entrega y amor. Es por eso que hoy pienso, que al igual que hace más de 35 años atrás, toda la ciudadanía de Santander de Quilichao debemos unirnos para defender nuestra empresa, porque ella es nuestro patrimonio. Es por eso que convoco a todos y todas los Quilichagüeños; a que nos unamos para evitar la privatización de nuestra empresa EmQuilichao E.S.P.

Señora alcaldesa Lucy Amparo Guzman Gonzales, en sesión del Honorable Concejo Municipal el 23 de noviembre del presente año, el señor Luis Antonio Velasco Valcke, Gerente de la empresa EmQuilichao E.S.P., reconoció la intención de privatizar el servicio de recolección de residuos sólidos.

Es por eso que le envío esta Carta Abierta, para solicitarle que nos hable con la verdad. Que nos diga que es lo que hay hasta ahora, que es lo que se está haciendo en relación con este tema de querer privatizar la empresa EmQuilichao E.S.P.

Los ciudadanos de Quilichao necesitamos saber cuál es su responsabilidad como alcaldesa Municipal en este intento de privatizar la empresa EmQuilichao E.S.P., necesitamos saber cuáles son los acercamientos que se han tenido con la empresa Multinacional Española de Urbaser. Es justo y necesario saber y conocer todas estas cosas sobre la intención de privatizar la empresa EmQuilichao E.S.P.

Señora alcaldesa, en aras de la transparencia que tanto usted predica, y acogiéndome al Principio de Publicidad de la información y de las actuaciones de las administraciones públicas (ley de acceso a la información pública 1712 de 2014), usted está obligada a decir la verdad sobre este, y sobre todo los temas que atañen al municipio de Santander de Quilichao. Como ciudadanos tenemos el derecho a conocer lo que pasa con nuestra empresa EmQuilichao E.S.P. Por eso la convoco a que nos hable con la verdad sobre la intención de privatizar nuestra empresa EmQuilichao E.S.P.

Señora alcaldesa, como en la vida no hay nada oculto y mucho menos en política, tengo conocimiento de que desde hace más de dos (2) años usted ha venido liderando reuniones secretas con delegados de la empresa Urbaser para avanzar en la privatización de nuestra empresa EmQuilichao E.S.P.  Señora alcaldesa, usted no puede hacer las cosas a escondidas del pueblo Quilichagüeño. Una decisión tan trascendental para el bienestar de la ciudadanía de todos los que habitamos esta Tierra de Oro, usted no la puede tomar sola, encerrada con el gerente en su despacho, con 2 o 3 asesores, que le hablan al oído de privatizar nuestra empresa EmQuilichao E.S.P. De resultar cierto, sería la peor decisión que usted podría tomar, pues sería una gran irresponsabilidad administrativa, social y política. Y estoy seguro, que esta decisión arbitraria suya generaría que la comunidad se indignara, y sin lugar a dudas saldremos a protestar enérgicamente por la defensa de nuestra empresa para evitar su privatización. 

De igual manera hago el llamado a usted Señora alcaldesa Lucy Amparo, a que respete la voluntad popular de la ciudadanía de este pueblo guerrero de Santander de Quilichao; que hace más de 35 años nos expresamos para crear nuestra empresa EmQuilichao E.S.P.

Si dejamos que hoy nos privaticen el servicio de aseo, ósea la recolección de las basuras… el día de mañana nos privatizarán el alcantarillado… y el día de pasado mañana nos privatizarán el servicio de acueducto, y ya no podremos tomarnos ni un vaso de agua en la casa del vecino.

En su Plan de Gobierno “Quilichao Vive” usted planteó en el punto 4. Los “Objetivos de la Gobernanza”, en cuyo numeral 4.4. estableció “Sostenibilidad y Fortalecimiento Institucional”. De igual manera en el punto 5. escribió los “Principios que garantizan la Gobernanza”, en cuyos numerales 5.1 y 5.2 estableció “Honestidad y Transparencia” y “Liderazgo con Responsabilidad”, respectivamente. De seguir adelante con esta intención de privatizar nuestra empresa EmQuilichao E.S.P., estos numerales se quedarán “en letra muerta”. En el punto 6.3 “Ecodesarrollo, manejo y aprovechamiento adecuado de los recursos naturales y cuidado de los animales” se estableció “Apoyar de manera decidida la construcción de una solución técnica viable para el manejo de los Residuos Sólidos. Bajo los principios de concertación, interés general, fortalecer la continuidad y la ampliación de programas de reciclaje y articular los recicladores que existen en el territorio, y sobre todo involucrarnos todos en la solución de un problema de todos”. Y, finalmente en el punto 6.6.5. “Servicios Públicos dignos y tarifas pertinentes” se estableció “debemos arriesgarnos a la solución innovadora y creativa del manejo de los residuos sólidos y la disposición final de los residuos sólidos, la cual debe ser concertada con la comunidad y aplicada en el mediano plazo”. Leyendo detenidamente estos apartes de su Plan de Gobierno “Quilichao Vive” da la impresión de que usted desde un inicio estuviera esbozando la idea de privatizar nuestra empresa EmQuilichao E.S.P., pero también queda claro que la decisión de privatizar nuestra empresa EmQuilichao E.S.P. deberá ser concertada y usted no ha concertado esta decisión con la comunidad. Y también queda claro que en ninguna parte planteó usted que privatizaría nuestra empresa EmQuilichao E.S.P.; por lo tanto, le solicito que no siga delante con esta idea de querer privatizar nuestra empresa EmQuilichao E.S.P. En política, no todo lo que se ve es.

Señora alcaldesa Lucy Amparo Guzmán Gonzales, pasa ante usted el carruaje de la historia local, no permita que, con su decisión de privatizar nuestro patrimonio, quede en la historia como la persona que abrió la puerta para su destrucción.

Hoy en día Quilichao, el Cauca y Colombia requieren un estilo de gobierno no autoritario. Los ciudadanos estamos “mamados” del autoritarismo. Hoy en día se necesita un estilo de gobierno democrático, y para lograr esta meta es necesario conectarse con la ciudadanía para escucharla en sus opiniones.

Agradezco la atención a la presente.

Atentamente:

JERÓNIMO LEON VELASCO 


martes, noviembre 01, 2022

QUILICHAO SIGUE BAJO AMENAZA DE PRIVATIZACIÓN

En la imagen Luis Valcke- gerente Emquilichao ESP y Lucy Guzmán - alcaldesa Santander de Quilichao, tomada de: Portal Las 2 Orillas

Vale la pena, una vez más, llamar a la sociedad Quilichagüeña  a oponerse, con decisión, a la entrega del patrimonio de todos a manos privadas, las cuales, probablemente patrocinaron las campañas de quienes hoy están en el gobierno.

Por: Omar Orlando Tovar Troches -ottroz69@gmail.com-

Aunque las notas de esta columna de opinión fueron escritas hace un año; las recientes denuncias públicas en torno al inicio del proceso de privatización de la empresa de servicios públicos de recolección de basuras, alcantarillado y distribución de agua potable de Santander de Quilichao: EMQUILICHAO ESP, realizadas por miembros del Concejo municipal de esta localidad norte caucana, hacen conveniente, reiterar este llamado de atención-denuncia, entorno a la entrega del patrimonio público a particulares.

Más allá de mi pública oposición a la forma de hacer política y de gobernar que caracteriza al grupo político del ex congresista caucano, Carlos Julio Bonilla y el ex alcalde Eduardo Grijalba, nuevamente al mando de la alcaldía municipal de Santander de Quilichao, a través de su actual alcaldesa; me mueve un histórico compromiso por la defensa de lo público, desarrollado desde ya hace más de treinta años, el cual me ha permitido ir constatando la permanencia histórica, de unas estrategias seguidas por todos los gobiernos, a la hora de emprender procesos de privatización de las empresas públicas de cualquier orden.

El manual de instrucciones impuesto por la banca internacional (Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional, el Banco Interamericano de Desarrollo, etc.), desde antes del famoso consenso de Washington, por allá por las épocas previas al alzhéimer público de un presidente de Colombia, le ha  ordenado a los gobiernos nacionales, departamentales y municipales, una serie de pasos necesarios para acometer la entrega de las empresas del estado a manos privadas, a partir de la generalización malintencionada, según la cual todo lo público es corrupto y  todo funcionario es un ladrón, razón por la cual, es necesario entregarle el patrimonio de todos y todas a las impolutas manos del sector privado.

En este orden de ideas, este mito de la tecnocracia mundial, indica que, en aras de la eficiencia económica, el Estado para lo único que sirve es para cuidar los bienes de quienes pueden tenerlos y para cobrar los impuestos que permitan darle a la pobrecía unos mínimos, muy mínimos; suficientes para que sigan produciendo. Por lo tanto, el manejo de las empresas del sector público debe estar bajo la dirección de serios empresarios y muy eficientes técnicos, sobre todo, si la empresa pertenece al sector de los servicios públicos de cualquier índole (energía, acueducto, saneamiento, comunicaciones, gas, petróleo, educación y salud). Eso nos vendieron y eso compramos.

Pero antes de llegar a ese final feliz de la confianza inversionista, el administrador público (gerente de empresa, alcaldesa, gobernador, ministra o presidente), debe dar unos pasos previos, para convencer a la pobrecía sobre las bondades de entregar su patrimonio a manos particulares. Lo primero es marchitar la empresa, mediante la instalación de las llamadas nóminas paralelas (botín de los politiqueros), la tercerización de algunas labores de la empresa y la inversión inútil en infra estructura y/o publicidad. Una vez alcanzada esta etapa, conviene nombrar a amigos o clientes electorales en la dirección, si no fieles escuderos de campaña y copartidarios, por lo menos bien recomendados por el doctor o doctora congresista, si no tiene idea del cargo mejor. El comienzo del fin.

Ya en esta etapa, el flamante nuevo gerente o gerenta, director o directora, tiene patente de corso para nombrar a las cuotas de los políticos de la coalición y, claro, a sus amigotes y amigotas, asegurándose que tengan el “perfil técnico” que se necesita, de modo que los informes queden bien maquillados y que las cuentas queden más o menos claras. Paso seguido, se debe remodelar las instalaciones administrativas, arrendar un edifico o construir uno nuevo. A continuación, se recomienda hacer un cambio de imagen institucional, para lo cual se contratan estudios y asesores amigos, de igual manera se deben contratar estudios técnicos para todo y se debe montar una plataforma de atención al público, a cargo de un call center de un doctor o doctora amiga. Lo del servicio; eso es lo de menos.

Cuando se llega a este estadio, se observa el paulatino marchitamiento de los equipos y de las obras que estos ofrecen, no hay presupuesto para el mantenimiento o la reposición ni mucho menos, para inversión en la empresa, por lo que es necesario contratar un estudio de viabilidad técnica y financiera de la empresa que recomiende su intervención y/o liquidación, entrega en concesión o venta, entre tanto el servicio prestado es deficiente y caro. El usuario, mal. Gracias.

La receta es más o menos la misma, las advertencias han sido las mismas, e incluso la incredulidad y el olvido siguen siendo los mismos, así lo hemos atestiguado en la costa norte colombiana, con el servicio de energía y de acueducto, así lo vimos con las telecomunicaciones, los combustibles, la salud y el gas, las rentables empresas del estado fueron marchitadas y luego regaladas a los patrocinadores de los políticos, para que las quebraran y las volviéramos a reconstruir, para entregárselas una y otra vez en un odioso circulo vicioso, en el que siempre pierde el bolsillo, la salud y la vida del ciudadano de a pie. Es en este marco en el que Quilichao vive bajo la amenaza de la privatización.

Ante este repetido proceso de privatizaciones, vale la pena, una vez más, llamar la atención de la sociedad Quilichagüeña, para que esté atenta, ya no a detectar las señales del marchitamiento de sus bienes, que ya han ido empezando, sino a oponerse con decisión a la entrega del patrimonio de todos a manos privadas, las cuales, probablemente patrocinaron las campañas de quienes hoy están en el gobierno.

Quejas y quejas del encarecimiento de los servicios prestados por EMQUILICHAO, el preocupante estado de sus equipos de recolección, el deplorable estado de los parques y zonas verdes a su cargo, el lio de la Galería municipal y el espacio público a cargo de la recién creada MERQUILICHAO, flamante empresa municipal, “estrenadora” de instalaciones administrativas y sin saberse aún el futuro del relleno sanitario o del borroso terminal de transportes, todos ellos en principio quilichagüeños, pero ya rondados y hasta ofrecidos en concesión a los amigos y amigas del sector privado.