LA VITRINA DE LA CONVERSA

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martes, agosto 19, 2025

Vergüenza Ajena: El Discurso desesperado del Alcalde-Constructor

Por: Omar Orlando Tovar Troches – ottroz69@gmail.com- 

El mayor truco del diablo es hacernos creer que no existe (1)

Conversando con amigos (los dos otres que todavía quedan) y con mucho conocido de Quilichao fue posible constatar un sentimiento generalizado de vergüenza ajena al ver y oír la reciente intervención pública en redes del repitente alcalde, ingeniero Eduardo Grijalba.

Al mejor estilo del famoso personaje del genial Mario Moreno, el alcalde-constructor, haciendo gala de su talante politiquero, del mesianismo de sus seguidores, pero, sobre todo, de la muy corta memoria de la gran mayoría de los quilichaüeños, utilizó el viejo y conocido truco del “espejo retrovisor” para zafarse de su responsabilidad por el paupérrimo ejercicio de su actual administración.

En el colmo de su desespero y falta de argumentación, utilizando la impostura y el tono de prócer venido a menos, afirmo que todos los males del municipio eran responsabilidad de las administraciones anteriores (¿?); olvidando, convenientemente, que esas administraciones estuvieron a cargo de sus copartidarios eventuales y, en el colmo de la paradoja, de él mismo, en su primer ejercicio como alcalde. El chiste se contó solo.

Fuentes confiables confirmarían sospechas alrededor de la ejecución de un plan metódico de corte neoliberal para privatizar la empresa Emquilichao

El Blooper del burgomaestre se dio en medio de un nuevo intento de desmentir informaciones sobre un muy probable proceso de privatización de la Empresa municipal de aseo y saneamiento básico: EMQUILICHAO. A pesar de la negativa pública del alcalde de Santander de Quilichao, existe una firme sospecha, respaldada por fuentes confiables, de que su administración sigue la estrategia neoliberal del Consenso de Washington para privatizar Emquilichao mediante un proceso metódico que contradice sus declaraciones y podría estar amenazando el patrimonio público.

Esta estrategia consiste, primero, en un marchitamiento premeditado de la empresa. Esto se logra entregando su gestión a recomendados políticos con discutible idoneidad, negando las inversiones estratégicas cruciales para su sostenibilidad; como el mantenimiento, la modernización de redes, la ampliación de cobertura, la solución pronta y eficiente al lío de la disposición final de las basuras o permitiendo que la corrupción la debilite desde adentro.

Posteriormente, una vez creada artificialmente la crisis, se ejecuta la segunda fase: echarles la culpa a los trabajadores. Se señala a los altos costos laborales y a la existencia de sindicatos como los males principales, ocultando que las decisiones catastróficas se toman en los escritorios de la Alcaldía y de las gerencias que ellos mismo designaron. Al mismo tiempo, se encarecen las facturas de los usuarios, generando descontento y un desapego calculado hacia la empresa pública dentro de la ciudadanía.

Este malestar, alimentado desde la propia administración, es luego utilizado como justificación para intervenir la empresa y allanar el camino hacia su privatización. Todo este proceso se enmascara con una campaña de desinformación mediante la prensa amiga y utilizando recursos del Estado para asegurar, de manera cínica y repetitiva, que “Emquilichao no se va a privatizar", buscando adormecer a la población mientras se consuma el desmantelamiento del patrimonio público.

Antes de que los funcionarios, concejales y simpatizantes de la actual administración municipal y las de los últimos 20 años, afines al Bonillo-Grijalbismo, emitan críticas o desacrediten mi postura, invito de manera respetuosa a consultar la historia de las privatizaciones en Colombia. Asimismo, sugiero revisar las columnas que he publicado, en las que he advertido sobre el riesgo inminente de perder el patrimonio público que se vivió en la administración anterior, durante las negociaciones frustradas con la empresa URBASER.

Comparto con quien, a bien tenga, los respectivos enlaces. Buen provecho: 

Quilichao vive bajo la amenaza de la privatización. | www.MagazinCnc.Com

https://youtu.be/VF7zlLhYMgM?si=di6gWZouCclY3tTG (QUILICHAO VIVE BAJO LA AMENAZA DE LA PRIVATIZACIÓN II)

¿Avanza la privatización de Emquilichao?

(1) Baudelaire, Las flores del mal.

jueves, agosto 17, 2023

Quilichao: Publicidad política engañosa


 Por: Omar Orlando Tovar Troches -ottroz69@gmail.com-

Por allá, en mayo de 2022, este servidor advertía sobre los peligros que correría el Pacto Histórico al intentar una estrategia de alianzas sin filtros ni condiciones con los partidos políticos tradicionales, con tal de asegurarse el triunfo en las elecciones presidenciales, tal y como terminó aconteciendo.

Terminaba la nota en que advertía sobre esos peligros afirmando que: “Ojalá y en las elecciones regionales y locales, no tengamos que observar cómo; el cadáver exquisito (Bonilla, Ortega, Cárdenas, Iragorri, Piso, Muñoz, Grijalba, etc.) tomará el vino nuevo del petrismo en el poder nacional.” (Ver columna: El Pacto Histórico en el Cauca: ¿un proyecto?, ¿una colcha de retazos?, ¿un cadáver exquisito? (las2orillas.co)) Tristemente, para los habitantes de Santander de Quilichao, los temores que compartía en aquel entonces, acerca de la posibilidad de que el proyecto político del Pacto Histórico pudiera ser tomado por los habilidosos politiqueros de siempre; al parecer se han confirmado.

¿Por qué tratamos el mercado de ideas políticas tan distinto a como tratamos el mercado de bienes? ¿Por qué defendemos con ahínco tan distinto la libertad de mentir en política de la de ofrecer productos engañosos? Ambas cosas son una forma de “estafa

Expertos en el arte de la manipulación y de las componendas electoreras, los y las integrantes del Bonillo-Grijalbismo, echando mano de su propio camaleonismo y el de nuevos-viejos amigos, ahora disfrazados de zurdos, como Roy Barreras y hasta la misma Dilian Francisca (Ver columna: Camaleones al acecho – Proclama del Cauca), diseñaron una estrategia  de publicidad política engañosa para tratar de infiltrarse o acaparar los avales de los movimientos y partidos del Pacto, de modo que el Bonillo-Grijalbismo, en cuerpo propio (Eduardo Grijalba), en cuerpos remozados (Andrés Sadovnick) o en cuerpos nuevos (Fabian, Elías, Jesús, Alfonso y John), obtuvieran el respaldo de todos los partidos y movimientos de derecha y de izquierda, asegurándose, por enésima vez, su permanencia en el poder político administrativo de Quilichao.

No fue necesario hilar tan finito para poder haber llegado a la anterior conclusión; basta con observar como fueron inscritos quienes aspiran a la alcaldía de Quilichao, para darse cuenta, no sólo de que casi que acapararon todos los partidos y movimientos con personería jurídica que existen en Colombia, sino que existe un relacionamiento casi que incestuoso entre todas las campañas, a saber: Eduardo Grijalba fue funcionario de Carlos Bonilla quien a su vez es o “fue” el jefe político de la actual alcaldesa Lucy Guzmán, a quien apoyó en su campaña y gestión el mismo Grijalba, lo mismo que Alberto Bustos, sempiterno funcionario de las últimas 4 o 5 administraciones, quien a su vez mueve los hilos de la campaña de Fabian.

La endogamia continúa: Los ahora candidatos Elías y John fueron impulsados en sus carreras políticas por Guzmán y Bonilla respectivamente. Para nadie es un secreto que, para las recientes elecciones a congreso, el grupo de la actual alcaldesa Guzmán, lo mismo que Jesús, el aspirante del Pacto, apoyaron al hoy congresista Oscar Campo. En ese orden de ideas, no se puede perder de vista que Oscar Campo es Representante por Cambio Radical, partido de oposición al Pacto y que sin asco alguno coavala las campañas de Grijalba y de Sadovnick, quien, entre otras cosas, fue funcionario de las pasadas administraciones y quien ha sido respaldado y al parecer sigue respaldado por algunos alfiles del Pacto que lo acompañaron en su pasada campaña a la alcaldía de Quilichao.

Lo cierto, en medio de esta endogamia politiquera, comparable al árbol genealógico de los Buendía de Cien Años de Soledad, es que todas y cada una de esas campañas, excepción hecha de la liberal, tiene al menos un coaval de un partido o movimiento del Pacto. Al parecer la otra parte de la estrategia de publicidad política engañosa, consistiría en inducir al electorado, sobre todo el de opinión, a mantener la inercia ganadora de la coalición del Pacto, al fin y al cabo, durante tres años más estará en el poder central de Colombia y conviene ser amigo del presidente, así no se lo haya apoyado y los partidos que avalen estas candidaturas sean opositoras al gobierno de Petro y Márquez. Así de acomodadas y así de engañosas son las campañas en Quilichao.

Comparto plenamente las reflexiones del académico Alfredo Bullard, específicamente aquella en que pregunta: ¿Por qué tratamos el mercado de ideas políticas tan distinto a como tratamos el mercado de bienes? ¿Por qué defendemos con ahínco tan distinto la libertad de mentir en política de la de ofrecer productos engañosos? Ambas cosas son una forma de “estafa””[1]

 



[1] Alfredo Bullard. (2021). Populismo y publicidad engañosa. https://www.elcato.org/populismo-y-publicidad-enganosa