LA VITRINA DE LA CONVERSA

lunes, marzo 31, 2025

RTVC y la libertad de prensa

 

¿Quién empoderó a esa FLIP para determinar qué es o qué no es libertad de prensa y además censurar al único medio, el estatal, por decir la verdad y presentar un punto de vista diferente al de la prensa tradicional? 

Desde su aparición en el mundo, la prensa fue catalogada como el cuarto poder, es decir, que debería ser el contrapeso a los poderes conocidos en la democracia: el ejecutivo, el legislativo y el judicial, con el fin de que esos otros tres no se desbordaran y se convirtieran en un factor dictatorial en las democracias del mundo.

En cuanto a la noción de libertad de prensa, según Wikipedia, se tiene que, aunque muchos no le tienen confianza; la libertad para subir contenidos es: “La libertad de prensa o la libertad de los medios de comunicación es el principio de que la comunicación y la expresión a través de diversos medios, incluidos los medios impresos y electrónicos, especialmente los materiales publicados, deben considerarse un derecho que se ejerce libremente. Tal libertad implica la ausencia de interferencia del Estado. Esto implica la prohibición de la censura previa” (1). 

Siguiendo con el portal Concepto: “La libertad de prensa es el derecho de los periodistas y los medios de comunicación a informar, publicar y difundir noticias sin interferencias del gobierno u otros actores sociales. Es un derecho esencial para el ejercicio de la libertad de expresión, que busca garantizar que la ciudadanía pueda acceder a información veraz y diversa. La libertad de prensa no es un derecho absoluto y puede estar sujeta a limitaciones, especialmente en aquellos casos que implican proteger la seguridad nacional, el orden público o la privacidad de las personas. 

Hoy en día, la libertad de prensa enfrenta desafíos en todo el mundo. Aunque esté protegida por la ley, se ve afectada por presiones políticas y por la influencia de las grandes corporaciones económicas que buscan manipular la opinión pública y el consumo. En regímenes autoritarios, los periodistas enfrentan censura, amenazas y arrestos. Además, en cuanto al contexto mundial: “La libertad de prensa está protegida por normas internacionales, como la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948) y el Pacto Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos (1966), que reconocen este derecho como un principio fundamental en todas las democracias.” (2).

En Colombia, la libertad de información está consagrada en el artículo 20 de la Constitución política de Colombia que afirma: “Artículo 20. Se garantiza a toda persona la libertad de expresar y difundir su pensamiento y opiniones, la de informar y recibir información veraz e imparcial, y la de fundar medios masivos de comunicación. Estos son libres y tienen responsabilidad social. Se garantiza el derecho a la rectificación en condiciones de equidad. No habrá censura” (3).

En nuestro país y como en la mayoría de muchos aspectos de la vida política y social de la nación, este derecho está determinado por los dueños de los medios, que son los grandes conglomerados económicos ultraderechistas, que se fueron apoderando de todos los medios de comunicación nacionales y regionales para defender sus intereses, tapar sus excesos, posibles delitos, negociados y corrupción. Resumiendo, cada grupo económico tiene un conglomerado de periódicos, revistas, emisoras de radio, canales de televisión, páginas web y redes sociales, aunque no en ese orden, en los que presentan “su” verdad, para que solo los favorezca a ellos y en detrimento de los intereses de los ciudadanos. En esto coinciden mucho con lo planteado por el portal web “Concepto”, cuando manifiesta que: “Aunque esté protegida por la ley, se ve afectada por presiones políticas y por la influencia de las grandes corporaciones económicas que buscan manipular la opinión pública y el consumo”. Pero el gran problema de nuestra república es que muchos de esos intereses que afectan a la veraz información, tienen que ver con actividades delictivas y con el narco-poder que se apoderó de nuestro país hace 30 años.  

En Colombia la única “libertad de prensa” que se conocía era la que ejercían los medios tradicionales como El Tiempo, El Siglo, La República, Caracol, RCN, etc. y los medios regionales, todos voceros de la derecha liberal–conservadora, nunca había habido otra visión de la realidad ni, mejor dicho, alguien que informara la verdad, salvo El Espectador que por mucho tiempo y de la mano de Don Guillermo Cano dio algunos visos de independencia y periodismo real; en estos tiempos y por pertenecer al Grupo Valorem (Santo domingo) cambió su rumbo yéndose para la derecha más recalcitrante de la mano de Fidel Cano hijo del asesinado director. Pero con el gobierno de Gustavo Petro, las redes sociales y la aparición de muchos medios autodenominados alternativos, se abrió la posibilidad de contar la verdad de la realidad colombiana.

En este contexto, en las últimas semanas hemos visto un feroz ataque de todos los medios, los empresarios y políticos de la ultraderecha contra RTVC, el sistema de medios públicos por su objetividad para informar todo lo que ocurre y que lo hace con las pruebas en la mano. Pero este ataque no solo se ha remitido al sistema sino también a su gerente Hollman Moris y los periodistas que lo acompañan en esta difícil misión de nadar contra la corriente informativa. A Morris lo siguen atacando por los hechos ocurridos en el pasado, a los cuales se expuso ante la sociedad y a la rama judicial, saliendo totalmente inocente y sin ningún cargo por los que lo acusó el complot del uribismo. A los demás, por su vestimenta, por su afinidad o gusto por determinada música, literatura o por la defensa de los genocidios o injusticias cometidos en todo el mundo, los han llamado “focas que aplauden” por presentar las realizaciones del gobierno del cambio tal y como son.

En el caso de Morris, no solo está la derecha sumida en este ataque, sino que se les ha unido, además desde el principio, un grupo de personas que se autodenominan feministas, las parlamentarias que con votos progresistas llegaron al Congreso para, una vez allí, traicionar a sus electores y al pueblo colombiano y otra muy “digna”, que sin fórmula de juicio y desconociendo las sentencias judiciales siguen empeñadas en esta agresión convirtiéndose en parlantes de la ultraderecha. Hay que ratificarlo, de una vez por todas ¡Hollman Morris salió inocente de todos los cargos!, después de un proceso muy meticuloso.   

Pero además del ataque de los comunicadores de los grandes emporios de medios, en la última semana llegó el de la Fundación para la libertad de prensa FLIP, una entidad privada que no es autoridad de nada, que entre sus fundadores tiene a Francisco Santos, exvicepresidente uribista y enemigo declarado de Petro. Es eso, una entidad privada, una fundación, que por arte de magia se convirtió de la noche a la mañana en un censor más. ¿Quién empoderó a esa FLIP para determinar qué es o qué no es libertad de prensa y además censurar al único medio, el estatal, por decir la verdad y presentar un punto de vista diferente al de la prensa tradicional? Además, lo hace como si fuera un juez pero que ataca a funcionarios y periodistas que no sean de su visión de la realidad. Como esta fundación podrían crearse muchas de diferentes corrientes políticas, porque esta pareciera ser de la ultraderecha. Ellos no son dueños absolutos de la verdad ni mucho menos y en estos episodios han violado el principio fundamental del periodismo que es el de contrastar la información. 

En carta a la junta directiva de la FLIP, Morris plantea lo siguiente:  “A propósito de un pronunciamiento de la Flip, reproducido por algunos medios de comunicación, me entero de que ustedes “han documentado” treinta casos de “censura y presión editorial” dentro del Sistema de Medios Públicos y que han conocido “decenas de publicaciones” que han investigado y documentado “reiteradas irregularidades en la administración de la entidad”, cubriendo, la primera afirmación, con el manto de la generalidad, el anonimato y el rumor, animados por ustedes; y constituyendo, la segunda, una aseveración temeraria, en la medida que ninguna autoridad competente ha constatado esas denuncias falaces.” (la negrilla es de origen) (4). Es de anotar que, en varias oportunidades, esta fundación privada ha querido callar al señor presidente por aclarar las mentiras y calumnias con las que lo atacan. En Colombia se garantiza el debido proceso, ¿ellos tienen patente de corzo para violarlo? A estos neo censores de la FLIP, se han unido otros como “La silla vacía” y “Colombia check” que con la excusa de luchas contra las fake news o noticias falsas, que hoy pululan por todas partes, quieren silenciar a muchos periodistas que se atreven a mostrar otras visiones de la realidad.

RTVC, en algo más de medio año y de la mano de Morris, ha logrado la independencia y veracidad de la información y con ellas el aumento de la aceptación de los sectores progresistas del país o de los que están cansados de la comunicación corporativa mentirosa. Se perdieron más o menos dos años por las presiones de estos grupos, que por un odio irracional al gerente no permitían que los ciudadanos tuviéramos un periodismo independiente y objetivo. Las preguntas obligadas que deben hacerse los malquerientes “progresistas” de Hollman y demás grupos ¿en tan corto tiempo quién hubiera logrado lo que Morris ha hecho? ¿O prefieren que el país no tenga una información independiente y veraz como debe ser, por hundirlo, por sacarlo de la escena periodística? Esa es la calidad humana de muchas de estas personas, que además ¡se dicen progresistas! Debemos defender la información de RTVC, a los periodistas que allí laboran, a su gerente, personal técnico, ya que, si permitimos que todos estos ataques fructifiquen sacando a Hollman Morris y su equipo de la escena noticiosa, será el primer paso para que la derecha vuelva al poder con las cruentas consecuencias que ellos traerían para todos los verdaderos demócratas colombianos. 

PD: AMENAZAS DE MUERTE CONTRA HOLLMAN MORRIS: En las últimas horas el gerente de los medios públicos Hollman Morris ha sido amenazado de muerte, un día después de que apareciera un editorial de El Espectador en contra de RTVC, sin contrastar la información y con acusaciones falsas, según Morris, por hechos ocurridos el jueves en una emisión de “El calentao” (5).


https://es.wikipedia.org/wiki/Libertad_de_prensa

https://concepto.de/libertad-de-prensa/

https://www.constitucioncolombia.com/titulo-2/capitulo-1/articulo-20

https://www.rtvc.gov.co/noticia/comunicado-rtvc-flip-gerente-hollman-morris

https://www.facebook.com/share/p/12KxQ7FjJmc/ https://www.facebook.com/share/v/18rapN8XGj/

Las opiniones de los columnistas son de su exclusiva responsabilidad.  Les invitamos a leer, comentar, compartir y a debatir con respeto.

viernes, marzo 21, 2025

Los capitalistas odian el capitalismo

 

Imagen tomada de: Origenes del capitalismo | Economía | Pensamiento | El Viejo Topo

Por: Hernán Riaño

No es entendible que los empresarios colombianos sean tan estúpidos o esclavistas para no entender el principio básico del capitalismo; buenos sueldos para que el poder adquisitivo sea suficiente para un buen consumo de bienes y servicios. ¡Negar este principio un arma en contra de ellos mismos! 

El capitalismo tiene su base económica en el consumo, si no, los ciudadanos no compran lo que producen los capitalistas, pues las empresas se acaban y el empleo se destruye; eso dice la economía básica. Para consumir, los trabajadores y empleados necesitan tener ingresos, que son pagados por el trabajo que realizan en las empresas. Podríamos llamarlo un círculo vicioso; el trabajador compra cuando tiene dinero, que le pagan por su trabajo, si no le pagan lo suficiente, pues no puede consumir y esas empresas que fabrican esos bienes de consumo no venden y por lo tanto desaparecen. Es muy sencillo, no se necesita un diploma en Harvard ni cualquier encopetada universidad para entenderlo.

En el bolsillo del trabajador o empleado clase media se nota cuando ya el dinero no alcanza para los bienes básicos de supervivencia o para artículos que elevan su nivel de vida, ya que el salario que recibe por su trabajo o no compensa el mismo, o el empleador abusa de su condición apoyado en leyes como la  50 y la 100  diseñadas y aprobadas para tal propósito, como ha ocurrido en Colombia desde 1.993, con el destape del neoliberalismo en nuestro país, liderado por César Gaviria, Álvaro Uribe Vélez y sus aliados, los empresarios explotadores, y con otras fuerzas oscuras que decidieron dejar la clandestinidad y apoderarse del Estado.

El trabajador dejó de serlo para convertirse en un vasallo a las órdenes de un señor feudal y hasta en esclavo en los campos colombianos, en donde ni siquiera se ganan el mínimo vital. La dignidad del pueblo la mandaron por el caño y solo dejaron seres que sobreviven y, en muchos casos, malviven con algunos pesos al día; así las cosas, Colombia se convirtió en uno de los países más desiguales del mundo en los que muy pocos riquísimos ganan miles de veces más que quien, pudiendo considerarse “afortunado” gana el salario mínimo. De hecho, en Colombia se acuñó el dicho: El mínimo es el máximo al que puede aspirar el ciudadano de base.

En este escenario aparecieron las reformas sociales propuestas por el gobierno Petro, con  las que  solo pretenden devolverles la dignidad de seres humanos a los colombianos con un servicio de salud que cubra las necesidades, sobre todo en los territorios donde no llega ni una enfermera, porque no es rentable para las EPS, que la convirtieron en un gran negocio para particulares; que haya pensión para más de dos millones de colombianos que no alcanzaron, por sus bajos ingresos y falta de empleo formal, a cotizar para lograrla; y un trabajo con los ingresos suficientes para poder comer y cubrir las necesidades básicas, entre otros cambios. Estas y otras reformas que necesita urgentemente el país, que también han sido bloqueadas o demandadas para tumbarlas. Para lograr este cometido, los empresarios han utilizado todas las formas posibles, la mayoría ilegales, apoyados por sus medios de comunicación, sí, porque ellos son los dueños, y los comunicadores los obedecen ciegamente; y no solo eso, muchos declarados de extrema derecha ponen de su cosecha otros elementos, como la mentira, calumnia e imponen sus opiniones personales como si fuera una realidad incontrovertible. 

Quienes han jugado el papel definitivo para bloquear y tumbar las reformas han sido unos parlamentarios de los partidos más recalcitrantes de derecha como el Centro democrático y el partido Conservador, de donde proviene el flamante presidente del senado, quien anunció la tumbada de las reformas sin conocerlas ni mucho menos leerlas, Cambio Radical, partidos cristianos como Mira y Colombia Justa Libres y otros advenedizos que se hicieron elegir con el proyecto progresista y ya allá en el congreso demostraron su verdadera catadura como ASI y el Verde.  Para ello, los empresarios afectados por las reformas como las EPS, y los grandes industriales y comerciantes, han hecho el lobby correspondiente y hasta hay denuncias en redes de personas con su cara al país que han denunciado la danza de los millones para que determinados parlamentarios votaran en contra del cambio, como en el caso de la reforma a la salud, en la que se han conocido la financiación irregular y con plata de los recursos públicos de la salud a varias campañas electorales de esos partidos y en los últimos días se conoció una denuncia muy grave, que de llegar a ser cierta, sería demoledora para el poder legislativo, ya que implica el pago a ciertos parlamentarios de la oposición para hundir la reforma laboral (1). 

Lo más grave es que los parlamentarios de la comisión séptima del senado, sin análisis, decidieron archivarla y salir en fotos, videos y comunicados, orgullosos de su hazaña, queriéndole demostrar a los colombianos que ellos mandan, que el pueblo no les importa y que los trabajadores deberán seguir con condiciones casi que esclavistas para poder ganarse el sustento (2). Y oros HP (Honorables Parlamentarios) los calificaron como héroes por esa acción, como es el caso de Katherine Miranda (3), quien se hizo elegir con el programa progresista y hoy se unió a las huestes uribistas para atacar al gobierno. 

No es entendible que los empresarios colombianos sean tan estúpidos o esclavistas para no entender el principio básico del capitalismo; buenos sueldos para que el poder adquisitivo sea suficiente para un buen consumo de bienes y servicios. ¡Es que es un arma en contra de ellos mismos! Henry Ford, un ejemplo de capitalismo clásico, a comienzos del siglo XX, dejó claro este tema al ver que, por el precio, muy pocos podrían comprar un carro; se inventó varias fórmulas como el aumento de salarios y el crédito para que sus trabajadores pudieran hacerlo y le dio el ejemplo para que muchos empresarios de E.E.U.U. pudieran crecer y desarrollase. Aquí en Colombia, algunos empresarios se han manifestado en el mismo sentido de dar a sus empleados unos salarios justos y suficientes como el vallecaucano Maurice Armitage (4).  

En contario, gremios como ANDI y FENALCO, este último en cabeza de Jaime Alberto Cabal, dicen que la reforma laboral acabaría empleos (3). Pero muchos de estos empresarios afiliados o no a estos gremios han practicado desde hace décadas el tercerizar su nómina, que quiere decir que una empresa aparte maneje las obligaciones laborales de su personal con unos costos adicionales y “quitándole” la responsabilidad al dueño del negocio. Esas empresas, que en muchos casos cobra un muy alto porcentaje de intermediación, son de propiedad, muchas veces, de los mismos dueños o accionistas de la empresa a la cual le prestan ese “servicio”.  Sí son capaces de pagar una intermediación, que eleva los costos laborales, pero no de dar salarios dignos, es una ecuación inentendible. 

Con este panorama de odios y traiciones al pueblo colombiano, el señor presidente no tuvo más remedio que citar a consulta popular, para que sea el pueblo quien decida el futuro de las reformas con esta testamentaria frase: “Que el pueblo decida si quiere ser libre o esclavo”, no quedó otra alternativa ante tanta iniquidad de una clase social explotadora y voraz que no tiene límites de ninguna naturaleza para oprimir a sus compatriotas y evitar que tengan una vida digna. 

Las afirmaciones y opiniones expresadas en las columnas y notas son responsabilidad de sus autores, les invitamos a comentar con respeto.

Esta nota fue publicada originalmente en SoNoticias y es compartida con la comunidad de La Conversa de Fin de Semana, gracias a la generosidad del periodista Hernán Riaño.

(1) https://www.facebook.com/share/r/14y1aeUR6q/

(2) https://www.rtvcnoticias.com/reforma-laboral-votos-comision-septima-senado

(3) https://alpunto.com.co/no-la-perdonan-katherine-miranda-le-da-la-espalda-a-los-trabajadores-y-celebra-su-desgracia-2/?fbclid=IwY2xjawJD6E9leHRuA2FlbQIxMQABHaWtMsYCRmQN-OezU1zYhnqPveks5PdFLE-3tRkB70klIexJ-hONrG4Iqw_aem_jDqAuGi1q7L5w1uXfkeuqwhttps://youtu.be/5zYREAjD498?si=g8bl_Qw-77FylMuwhttps://www.facebook.com/share/v/1H1Ety3RZA/ https://www.facebook.com/share/v/1DNocmzD3P/https://x.com/tocarymirar/status/1899563855887688091/photo/1

(4) https://youtu.be/WDVFzDYJMQU?si=EwYGk3nG3OkTjklQ  https://www.google.com/url?sa=t&source=web&rct=j&opi=89978449&url=https://www.andi.com.co/Home/Noticia/17427-no-es-pensable-una-reforma-laboral-que&ved=2ahUKEwjFxpKciY-MAxWpQzABHRifBjQQFnoECBkQAQ&usg=AOvVaw3qGKVlYYEdmmHXX3NpE3jfhttps://www.facebook.com/share/v/1BSUABhN4N/

lunes, marzo 17, 2025

INTERACCION DE LAS COMUNIDADES LOCALES Y EL MANEJO ADECUADO DE LOS RECURSOS

 

Por: Luna Marcela

El trabajo conjunto con los Consejos de Planeación Local (CPL), mujeres jóvenes y otros actores se fortalecerá en las comunidades, integrando a los medios de comunicación comunitaria como herramientas clave para divulgar campañas pedagógicas y abordar necesidades locales.

El debate de las instancias de participación, con la respuesta que da Secretaría de Gobierno, hoy,  claramente asigna a formas que existen organizadas desde la conceptualización de territorialidad, la defensa de los territorios que  se hace  más oportuna ante los descalabros en la asignación de presupuestos en las localidades, desafortunadamente en lo que corresponde a la comunicación comunitaria en específico y generalizado en todos los sectores poblacionales, donde a ultranza de unos pocos, la ciudadanía ha perdido el sentido de participar en equidad e igualdad de oportunidades.

Es hora de corregir estos destinos; tras múltiples quejas que se hacen sobre este tema, que más parece un ejercicio de poder, tanto de alcaldes como ediles como lo ha venido demostrando la práctica y el ejercicio mismo. Se enruta por fin, la importancia de la buena asignación de recursos a quienes habitan el territorio y trabajan por él, como lo señala el Plan de Desarrollo actual en sus artículos 248 y 249, alusivo a la Territorialidad de los Medios de Comunicación. Comunicación Comunitaria y Alternativa: Con el fin de garantizar el cumplimiento de la política pública de comunicación comunitaria establecida en el Decreto Distrital 428 de 2023, las entidades públicas del orden central y descentralizado del Distrito Capital incorporarán en sus estrategias de comunicación integral y en sus planes de divulgación públicos y campañas institucionales de interés y contenido social hasta el 10% del presupuesto que tenga cada entidad destinado para tal fin, para ser difundidos a través de los medios de comunicación comunitarios y alternativos. Cada entidad determinará el porcentaje que se aplicará como una medida de discriminación positiva y acción afirmativa hacia los medios de comunicación comunitaria y alternativos. Parágrafo. Los Fondos de Parágrafo. Los Fondos de Desarrollo Local del Distrito Capital podrán exceder el porcentaje anteriormente mencionado.

Así, las camarillas politiqueras quedan pospuestas.  El ejercicio del trabajo mancomunado con los consejos de sabios consejos de planeación local CPL, mujeres jóvenes etc. Se verá fortalecido dentro de las localidades, articulando a los medios de comunicación comunitaria como ejes de vital importancia en la divulgación de propósitos campañas pedagógicas y necesidades que requieren los territorios hoy, tan vitales como la superación de violencia la lucha contra el sexismo, la Paz y la convivencia pacífica. Así mismo, la defensa de los recursos locales para sus actores sociales.  

De esta manera se está dando cumplimiento al plan de desarrollo distrital vigente y se está priorizando la transparencia en los destinos de la ciudad.  La incidencia mal orientada, fue la razón de la perdida de recursos y el debilitamiento de las mismas organizaciones participantes, en este caso los Medios de Comunicación, quiénes se tornaron apáticos ante el ejercicio del poder de los políticos con sus agendas e intereses particulares, desdibujando el ejercicio de la democracia participativa y con fines loables y altruistas como tiene la comunicación comunitaria.

Hoy esto parece tomar un rumbo distinto. Los actores en ejercicio argumentarán y mostrarán su fuerza incidente en cada territorio. Paso el tiempo de las presiones a los alcaldes y funcionarios en ejercicio público, para la asignación de recursos que son de toda la ciudadanía y no de unas pocas roscas enquistadas. Hoy se da paso, a unas fortalezas que los territorios podrán desarrollar y en virtud de lo público al servicio de todos los bogotanos. Insistimos las redes no son Medios de Comunicación incidente. Ya que sus propietarios son emporios económicos direccionales de propiedad de Ellon Musk.  

Esta nota fue publicada originalmente en SoNoticias y es compartida con la comunidad de La Conversa de Fin de Semana, gracias a la generosidad de Hernán Riaño.

martes, marzo 04, 2025

Con esos abogados…

 

En la imagen: lado izquierdo (arriba Álvaro Uribe, abajo Senador Iván Cepeda),
 lado derecho (abogados de Uribe: Granados y Lombana)

Por: Hernán Riaño

En el largo proceso judicial de Álvaro Uribe, sus abogados, reconocidos como los más destacados y caros del país, le han apostado al uso del recurso del "vencimiento de términos", una vergonzosa y habitual estrategia jurídica que se aprovecha de la ineficiencia y la lentitud del sistema judicial colombiano.

Colombia es un país que ha sido calificado de santanderista por su inclinación a hacer leyes para todo, reformar la constitución cuando a algún presidente, léase Uribe, Santos y Duque han querido perjudicar a los colombianos, porque hay que decirlo claramente, desde la promulgación de la Constitución del 91, con la que se quería que la nación diera un salto a la modernidad, convirtiendo a los colombianos en verdaderos ciudadanos basados en la democracia y capitalismo, estos personajes con su visión oscurantista y feudal han querido derogarla como sea. Tenemos leyes para cualquier situación y les exigimos a los congresistas, para medir su trabajo, que saquen leyes sin importar si se cumplen o no. Y esa es la conclusión, muchas normas y poca o ninguna eficiencia en este poder público.  

Una parte importante de ese entramado llamado justicia son los abogados, graduados hasta principios del 70 del siglo pasado con el flamante grado o nombre de “Doctores en Derecho” (1), y me imagino que, por eso, así se siguen haciendo llamar, como si fuera parte integral e inseparable de su nombre: Doctor tal o cual.  Unos son muy juiciosos, los menos, que hacen especializaciones, maestrías y doctorados para ser más eficientes, para profundizar e investigar todos los factores jurídicos y sociales que rodean esta carrera. 

Hace unos años, no se ahora, se decía que si un estudiante no pasaba en otras carreras decidía estudiar derecho sin vocación ni deseos, como si fuera un premio de consolación, para no defraudar a su familia, solo por obtener un título profesional para que sus padres se enorgullezcan.

Con el paso del tiempo, la justicia se ha convertido en una mercancía que se puede comprar o vender y su precio depende de la influencia de los afectados, la gravedad del proceso y de quien depende la decisión. Y en ese juego perverso han tenido que navegar los abogados tanto honestos como los que no lo son, a quienes los jueces, que también son abogados, sustanciadores, secretarios y hasta los mensajeros, presionan para poder ganarse, mínimo “lo del almuerzo”, aprovechando la cantidad de procesos y la ineficiencia judicial, que según muchos entendidos también depende el estado y la situación a la que se ha llevado a la justicia. Muy recordado el llamado cartel de la toga, en el que magistrados de la Corte Suprema de Justicia vendían sentencias al mejor postor.

Como consecuencia de la demanda de estudiantes que no podían encontrar un cupo para otra carreara y a la mediocridad de muchos, algunas universidades los acogieron y para que se pudieran graduar bajaron sus estándares de exigencia, llegando a acabar las tesis de grado, en su lugar supliéndolas por los “preparatorios” que son como unos exámenes “finales” integrales, que tienen unos valores en dinero y que según la fama de la universidad llegan a ser muy altos. Los abogados empezaron a salir con una preparación muy dudosa para garantizar, en el ejercicio de sus funciones, una sapiencia, experticia, imparcialidad y calidad de sus actos, que, para bien o para mal, afectan o no a los interesados. 

Esta situación es vox populi, como será, que el Doctor Germán Navas Talero, el mejor abogado penalista de este país, cuando fue representante a la cámara, propuso e hizo aprobar una ley que obliga a los graduados a hacer un examen que garantice su idoneidad para poder ejercer el derecho (2). A eso llegamos en este país. Esta ley se puso en vigencia en el segundo semestre del año 2.024 (3).

Con el juicio a Álvaro Uribe Vélez por fraude procesal y soborno en actuación penal, Colombia ha asistido a un espectáculo deplorable, de irrespeto e insulto total en contra de la justicia que hoy representan dignamente una juez, así como una fiscal delegada valientes y honorables, que no se han dejado intimidar por la imagen que representa el señor Uribe, que ha sido mencionado como protagonista directo y definidor, en episodios muy oscuros de la vida nacional, afectando a todo el país; ni por las presiones ejercidas en su contra con todo tipo de amenazas a ellas y sus familias; marrullas, “recursos”, “tutelas”, y usando lo más bajo de los procedimientos judiciales. Es una pelea muy desigual. 

Durante todo el proceso al señor “ex”, que lleva más de tres años, protagonistas indiscutibles han sido sus abogados, dizque los mejores del país y los más costosos, quienes han sido famosos por “sacar” libres a muchos de sus poderdantes, con una herramienta muy utilizada en Colombia debido a la ineficiencia y lentitud de la justicia: El “vencimiento de términos”, que consiste en que la justicia deja vencer el plazo máximo para hacer las actuaciones que definan cualquier proceso judicial. Ellos, con sus malas artes, logran que la justicia no actúe dentro de esos plazos y por favorecimiento al procesado sale libre, aunque no inocente.

El espectáculo deprimente de la actuación de los jurisconsultos, al que hemos asistido desde el comienzo del proceso y en estos pocos días de juicio, reveló una fotografía de lo que es la justicia en Colombia. Da pena propia y ajena estar en un país en el que el poder, el dinero, el nombre y otras circunstancias determinan quien sale o quien se queda en una cárcel, quien es inocente y quien culpable, quien debe pagar una condena y quien no, no importa lo que haya hecho, como en este caso que muchos delitos de los que es acusado en este y otros casos, puedan ser calificadas de lesa humanidad como las 6.402, mal llamados falsos positivos y que en realidad son ejecuciones extrajudiciales, aunque el “ex” dijo que: “no estaban cogiendo café” para justificar esos hechos. 

Esos señores abogados, ¿cómo se atreven a llamarse representantes de la justicia?, si a lo que hemos asistido es a una serie de actuaciones que, si bien podrían estar permitidas, lo que denotan es un afán de que la justica no actúe y el señor “ex” salga por el vencimiento de términos que se cumplirá el próximo octubre, a eso le están apostando y no a que la justicia brille. Han demostrado una falta de ética total con la utilización de esos recursos marrulleros para lograr sus fines.

La señora juez ha tenido que llamarles la atención, y lo último en la semana que termina es que le comprobó al señor abogado que no tenía otras audiencias (4), como el argumentó, para seguir pidiendo aplazamientos, y ni siquiera se pone colorado y les presenta disculpas a los colombianos. Ante la integridad de la funcionaria decidieron poner otra tutela con el argumento de “desequilibrio procesal (5), al no permitirle al imputado ausentarse del juicio para asistir a otro de mucho menos relevancia que solo pretendía seguir dilatando los tiempos, para lograr el cometido.

Como conclusión, podemos señalar, que así logren sacarlo por vencimiento de términos, el señor Uribe ya es culpable ante la opinión pública, pues, como el juicio ha estado plagado de todo menos de argumentos para defenderlo y pruebas de ellos, sino que se han dedicado a sus trampas y argucias, no han podido, y quien sabe si podrán probar la inocencia del señor Uribe con pruebas contundentes. 

De este episodio salen varias reflexiones, la primera: ¿Las universidades como están formando a sus estudiantes de derecho? ¿Aún enseñan ética? ¿Los abogados se han hecho un examen de conciencia de su forma de actuar? ¿Seguirá siendo el dinero y el poder el que defina a la justicia? Antes de este juicio esos señores abogados y otros vinculados a la extrema derecha colombiana, eran como el modelo a seguir para los nuevos abogados, por la cantidad de dinero que ganan con los casos que llevan; ¿Seguirán siéndolo o habrá un alto en el camino para analizar si el derecho hará parte del cambio en Colombia?

La justicia es la base de la democracia, sin ella solo existe la ley del más fuerte.

Las opiniones de los columnistas son de su exclusiva responsabilidad.  Les invitamos a leer, comentar, compartir y a debatir con respeto.

Esta nota fue publicada originalmente en SoNoticias y compartida con la comunidad de La Conversa de Fin de Semana, gracias a la generosidad del periodista Hernán Riaño.


(1) https://www.funcionpublica.gov.co/eva/gestornormativo/norma.php?i=92330

(2) https://www.funcionpublica.gov.co/eva/gestornormativo/norma.php?i=87186

(3)https://sirna.ramajudicial.gov.co/SiteAssets/Paginas/LEY19052018/240207%20Diapositivas%20Ley%201905.pdf

(4) https://www.facebook.com/share/p/19MrU9rdrk/

(5) https://www.facebook.com/share/p/1C6ZYLXrMy/

sábado, marzo 01, 2025

Matones en todas las direcciones


Por: Germán Navas Talero y Pablo Ceballos Navas
Editor: Francisco Cristancho R.

El fenómeno de las criptomonedas, como ocurrió en Argentina, puede tener consecuencias graves y rápidas para la población. Se espera que los ciudadanos sean cautelosos ante la desregulación promovida por una candidata presidencial con un pasado controvertido.

Cada día que vivimos confirmamos que las cosas están al revés. Leyendo una información reciente sobre el tesoro del Galeón San José –que como todo lo nuestro lleva años de retraso e incontables pleitos– el redactor de turno especuló sobre el valor de lo que allí se encontraría, si es que algún día bajamos a buscarlo. Miles de millones, dijo, cientos de miles, dicen allá, una esperanza que parece espejismo, pero que sí existe a la hora de crear problemas. Mientras Colombia reclama la propiedad sobre los bienes, dado que se encuentran en sus aguas territoriales, otros países sostienen que lo allí escondido es suyo y les fue expoliado durante la colonia, por lo que exigen su restitución. Los más desvergonzados son los españoles, quienes, honrando su tradición en el trato con América, demandan la entrega del contenido como quiera que la nave era suya y ejercía una actividad, en su concepto, lícita.

Germán recuerda que en su primer año de derecho aprendió que los delitos cometidos contra bienes de propiedad no sanean el título para el poseedor de los mismos, es decir, que si uno se apropia de algo mediante hurto por violencia –por ejemplo– el paso del tiempo no variará el hecho de que es producto de un ilícito. Los españoles pretenden desconocer que a bordo de ese galeón llevaban minerales hurtados a poblaciones originarias u obtenidos mediante el trabajo forzoso de estas o prevalidos de la dominación propia de un régimen colonial. A buena hora tenemos la historia, misma que las más de las veces deja mal parados a los colonizadores, aunque haya quienes pretendan, sin sustento y con intenciones abiertamente supremacistas, proponer una versión caritativa y bondadosa de la invasión y ocupación de América.

Aunque hoy no queremos destinar estas líneas a las últimas genialidades del matón del norte, debemos advertir a nuestros estimados lectores que supimos de la existencia de un sucedáneo suyo que vive en el sur y muy cerca de Colombia. Nos referimos al presidente de Ecuador y aspirante a la reelección, Daniel Noboa, un joven que tiene todo resuelto y que detenta el poder porque su padre siempre lo quiso para él y hoy vive a través del hijo el sueño que pagó.

Resulta que el señor Noboa, ansioso de mojar prensa, decidió sin mayores consideraciones imponer aranceles a los productos que Ecuador importa de México, en una evidente calca de las órdenes ejecutivas de Trump y, seguramente, para congraciarse con él. Cuando se supo de la decisión en México, un economista entrevistado por la prensa solo supo reírse, pues el impacto que ello causaría en la economía mexicana no afectaría “ni a la tienda de una esquina”, y sugirió que el costo de imprimir la medida para su publicación bien podría exceder los ingresos que de esta reciba el tesoro ecuatoriano.

Con estos hechos Germán halló verdad en un dicho que de joven escuchó y que, si la memoria cumple con su tarea, iba por las líneas de que “Ecuador es un enano en zancos”. Lo cierto es que debemos estar atentos a los arrebatos del nuevo matón del sur, porque en uno de esos puede que nos haga lo mismo a nosotros, lo cual sí causaría un perjuicio real para ambas naciones, o que se invente –como lo ha hecho antes– una crisis de seguridad que restrinja a su antojo la movilidad entre los dos países.

Adenda: con ocasión de la investigación de La Nueva Prensa sobre las empresas de seguridad privada –que reseñamos en columna pasada– leímos varios interrogantes que se referían a la cantidad inmensurable de información que el personal de seguridad privada obtiene, bien directamente o a través de medios tecnológicos, y que transmite en el curso ordinario de su operación. Nos sumamos a las preguntas, ¿hay alguien vigilando el monitoreo por medio de cámaras que recaudan video y audio en el espacio público? ¿Existe algún control sobre la transmisión de dicha información a “centrales de monitoreo”? ¿Qué tan cierto es que las empresas de seguridad privada “comparten” los datos recaudados con autoridades públicas?  ¿Cuán avanzadas están las tecnologías de vigilancia en Colombia y sabe el Estado quiénes están adquiriéndolas?

Adenda dos: ya que andamos de preguntones, ¿reconocen las autoridades nacionales el alcance, gravedad y capacidad lesiva de las criptomonedas? No es sino mirar hacia el sur para darse cuenta de que el tema no es menor y puede afectar mucho y a muchos en cuestión de segundos. Confiamos en que los ciudadanos sabrán advertir el riesgo de la desregulación que aboga, desde temprano en la carrera a la presidencia de la República, una candidata experiodista de ingrata recordación.

Hasta la próxima semana.

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Esta columna fue publicada originalmente en SoNoticias y es compartida con la comunidad de La Conversa de Fin de Semana, gracias a la generosidad del periodista Hernán Riaño.