LA VITRINA DE LA CONVERSA

martes, abril 21, 2020

PANDEMIA Y EXPERIMENTO SOCIAL (Parte II)


PANDEMIA Y EXPERIMENTO SOCIAL  (Parte II)


El Experimento social

Por: Omar Orlando Tovar Troches –ottroz69@gmail.com-


En la primera parte se concluía respecto a la presente crisis sanitaria y social, y en general, a todas las pestes por venir que, dependiendo de las acciones que se tomen, podríamos seguir comprobando una y otra vez y de pandemia en pandemia, la certeza de las tesis de don Thomas Robert Malthus, según las cuales, en los momentos de crisis de subsistencia, la solución se podría encontrar en las hambrunas, las guerras y las epidemias, ya que estos fenómenos disminuirían la población, sobre todo los grupos más desfavorecidos. Eso decía don Malthus.

Pero, más allá del esperado hecho de encontrar en el corto o el mediano plazo, la cura y/o la vacuna en contra de este coronavirus en particular o de constatar la capacidad de asimilación de esta nueva experiencia mundial sobre el manejo de crisis sanitarias, lo que si le está quedando claro a la inmensa mayoría de habitantes de este planeta, es que llegó el momento de enfrentar, sin tapujos, el dilema existencial consistente en decidir, si es más importante seguir insistiendo en este modo de vida, signado por la especulativa economía de mercado, la grosera acumulación de riquezas a costa de todo, o un sistema alternativo  de vida verdaderamente humano, que privilegie la armonía con la naturaleza y la verdadera solidaridad económica y social, que entre otras, terminarían siendo la misma cosa.

Casualmente, quienes apuestan por seguir indefinidamente con la economía de mercado en su versión extendida y mejorada, niegan la existencia del dilema aquí planteado, de hecho, echando mano a su inmenso aparato propagandístico, han puesto a rodar la especie, según la cual, la economía (se cuidan de decir: este modelo) es casi que un requisito sin el cual la vida no sería viable, induciendo a una inmensa mayoría de parados, rebuscadores, informales, independientes, free lancers, o como a bien tenga llamar el lector, a esa mayoritaria masa de humanos, sin trabajo estable, a afirmar que, efectivamente, sin lo uno no hay lo otro, empujándolos, sin querer, pero definitivamente queriendo, a arriesgar sus vidas, desobedeciendo las básicas reglas de auto cuidado, con tal de salir a reclamar las ayudas estatales, que esta economía no les ha podido dar.

Esta colosal masa de trabajadores independientes, informales, free lancers o rebuscadores alrededor del planeta, junto con, la hoy, incalculable pobrecia mundial, conforman el delicioso caldo de cultivo, con el que los intocables consejeros del nuevo Consenso de Washington y el Silicon Valley, han tenido a bien recomendar  y emprender el más grande y peligrosos experimento social, nunca antes visto, dada la inmensa cantidad de sujetos sometidos a esta manipulación socio-económica.

Aunque, para  ajustarse a la verdad, este experimento se ha venido llevando a cabo desde hace mucho tiempo atrás, lo cierto es que, en esta ocasión y aprovechando la oportunidad de esta tormenta perfecta (pandemia-crisis
económica), los científicos sociales al servicio de las elites económicas, ahora cuentan, no sólo con un universo impresionante de personas susceptibles y dispuestas a aceptar todas las condiciones del dichosos experimento, sino que tienen a su disposición, toda la tecnología precisa para llevarlo a cabo.

El control social, en su modelo panóptico, ahora tiene a su alcance, no sólo el consentimiento voluntario (que no requiere) de las personas sujetas al experimento, sino que cuentan con todas las maravillas de las tecnologías de las telecomunicaciones y de la sedada voluntad de la humanidad, para dejarse conectar a la red mundial a través de todos la prótesis electrónicas dispuestas para ello en el mercado, tal como se demostró en el sur este asiático, en donde, a través de la manipulación de la tecnología de BIG DATA, se efectuó y se efectúa el seguimiento y el control de toda la población durante la pandemia.
Los nuevos gurús de la economía, que son, sino los hijos de los de antes, ellos mismos, ahora pregonan y claman la necesidad de ajustes estructurales urgentes, de modo que los generadores de riqueza, para quienes ellos trabajan, tengan todas las garantías para poder seguir trasvasando la riqueza hacia el resto de la sociedad, para lo cual se requiere de la solidaridad popular y la ayuda del Estado, expresadas en medidas que permitan flexibilizar un modelo laboral y de seguridad social que, según estos gurús, casi que ha empobrecido a los grandes jugadores de la economía nacional y mundial reunidos en sus respectivos gremios.

Ajustada cómodamente al discurso oficial, ene veces repetido y amplificado por los medios de comunicación tradicionales, el cual afirma que ahora lo importante es la educación productiva y por lo tanto, lo que ahora requiere la humanidad 2.0, son individuos con las habilidades de conectarse en modo 24/7/365, la nueva masa trabajadora desregularizada, ve cómo, las medidas de flexibilización laboral y de seguridad social, impuestas en ésta y anteriores emergencias, probablemente sean las nuevas reglas del mercado laboral, en las que fácilmente, quien no acepte conectarse bajo esas condiciones, al circuito laboral mundial, estará obsoleto y sujeto a la solidaridad de sus vecinos o a un papa Estado.

Entonces, la decisión a tomar es: replantear del todo, este modelo socio económico que privilegia a los más fuertes (política, económica y militarmente hablando) y vuelve usable y prescindible al resto de la humanidad, pero que durante las crisis, tal como ahora, siempre acude en pos de la ayuda del Estado y todos sus asociados, por pobres que sean, para salvar las élites económicas dueñas del poder, en desmedro de los más desfavorecidos,  o  simplemente, seguir en el juego, haciendo click en el botón de ACEPTO los términos y condiciones de este Experimento. 

jueves, marzo 26, 2020

COVID19 Y LA SALUD MENTAL DE QUILICHAO


COVID19 Y LA SALUD MENTAL DE QUILICHAO

Coronavirus: por qué covid-19 se llama así y cómo se nombran los ...

Por: Omar Orlando Tovar Troches –ottroz69@gmail.com-


Aunque no muy de acuerdo con el empalagoso, pero conveniente, rebrote de patrioterismo,  y para algunos famosos, propicio, sentimiento de solidaridad comunitaria en torno al natural miedo que tenemos de contagiarnos del coronavirus covid19, es necesario emprender algún somero análisis del comportamiento del colombiano promedio, dentro del cual se incluye el autor de la nota, frente al actual estado de cosas del confinamiento, primero local y ahora nacional.

Más allá del natural respeto por la opinión particular que tenga cada uno, frente a la situación de crisis humanitaria que padece el mundo, es bien necesario hacer una constante revisión de las actuaciones de la comunidad, pero principalmente, de aquellos y aquellas a quienes, la voluntad ciudadana encargó en la dirección político-administrativa del municipio, del departamento y del país.
Frente a lo primero, esto es, el comportamiento comunitario, lo primero que hay que acotar, es el casi endémico comportamiento de un mayoritario grupo de personas que, tanto en Santander de Quilichao, como en el resto de Colombia; han asumido la contra cultura traqueta como su arquetipo de conducta social. Esta nueva forma de ser de algunos paisanos y paisanas, los lleva, casi que instintivamente, a transitar, con sus actuaciones, sobre una muy tenue línea que limita la temeridad con la delincuencia, así lo evidenciamos con el vandalismo, las asonadas y la desobediencia a la regla comunitaria, retratada en hechos recientes de la obligatoria cuarentena.

Ante este, se reitera, casi endémico comportamiento semi-delincuencial de un buen número de personas, tristemente pertenecientes al sector joven de la población, la reacción, al menos en lo que respecta a Quilichao, ha sido más bien tibia, en el entendido que, de lo que se trata es de la salvaguarda de la salud y la vida de TODOS  y TODAS en el territorio.

Para ser justos, también es necesario señalar el comportamiento de un muy reducido grupo de comerciantes asentados en Quilichao, que de manera consuetudinaria, han aprovechado desde un desfile de 20 de julio, pasando por las marchas estudiantiles, gremiales, las mingas hasta el nuevo y obligatorio toque de queda, para ejercer el acaparamiento de mercancías de primera necesidad, en sus inmensas bodegas, para luego empezar a especular con los precios, primero frente a los pequeños comerciantes para desembocar en los consumidores, con las consecuencias que este delincuencial accionar puede acarrear en críticos momentos como el presente.

Ahora bien, en defensa de las, ya no tan noveles, administraciones, como la de Santander de Quilichao, esta maldita herencia social,  es también, el resultado de la histórica ineficiencia en el manejo de la conflictividad socio-económica que padece Colombia, pero especialmente el norte del departamento del Cauca, cuya capital de facto, es Quilichao; por parte de gobiernos locales anteriores, pero sobre todo, de la muy desganada atención que le han brindado todos los gobiernos nacionales.

Es obvio entonces, creer que ante una novedosa situación social, como lo es el confinamiento obligatorio de todo el pueblo colombiano, la salud mental de la comunidad, sea una gran preocupación, no sólo de los encargados de la salud, sino de los encargados del orden público en esta especial etapa de la sociedad actual. Ante, el ampliamente evidenciado, mal comportamiento de un buen número de residentes en Quilichao, habría que preguntarse, como ya lo han hecho con anterioridad, algunos opinadores y opinadoras de gran renombre; en vez de Fiscalía General de la Nación,  ¿será que lo que se necesita en Colombia, el Cauca y Santander de Quilichao es una Psiquiatría general de la Nación?

En todo caso, antes de elucubrar sobre la conveniencia de alguna repuesta, lo que debería hacer la administración local es, ejercer autoridad con justicia pero con gran firmeza, ante el más mínimo brote de indisciplina social. Esto, seguido del acto de asumir erguida postura frente al gobierno nacional, para obligarlo a brindarle todas las herramientas institucionales y sobre todo, económicas, para afrontar todas las vicisitudes de los desposeídos, que son la gran mayoría, a quienes tienen que enfrentar todas las administraciones como la Quilichagüeña, incluso en desmedro de su propia salud mental, cuando no, de la peste contagiada por algún irresponsable alcalde de Popayán.


miércoles, febrero 12, 2020

EL MALABARISTA-PRESIDENTE EN SU LABERINTO


EL MALABARISTA-PRESIDENTE 

EN SU LABERINTO


Por: OMAR ORLANDO TOVAR TROCHES –ottroz69@gmail.com-

Foto: IVAN DUQUE demostrando sus dotes malabaristas, fuente: AS.com

Cuando al malabarista-presidente le dijeron que ya era hora de ponerse a trabajar en serio en lo de la presidencia de Polombia, porque la gente de la Bodeguita ya no aguantaba más tanta jodedera de la mamertería nacional e internacional, con lo de la defensa de los periodistas Marxi-lenin-mao-castro-chavi-maduristas y que era necesario que se pusiera a untarle las tostaditas de los representantes de la gente bien que se auto defiende armada, con untuosa mermelada ministerial, a lo único que atinó el imberbe encargado de la presidencia de Polombia, fue a preguntar si la Bodeguita era la del Medio, en Cuba, que entonces; lo mejor era invitar a su amigo el  tal Maluma y a Silvestre, no el gato.

El pospúber malabarista, guitarrista, cuentero y casi presidente, con los ojos entre cerrados empezó a refunfuñar en un soliloquio casi ininteligible, por los corredores de la Casa de Nari, que casi no conocía, por lo de la viajadera. –¡Ah que vaina eso de estarle haciendo caso al jefecito eterno!, …es que uno ya no sabe quién es el que manda, si Donald el copetón, José O.,Palomita, la Mafe, Jaimito Baily, José Gabo, Nesticor mi cuñis, Carlitos V. el turquito Nassar o Quién ¿?!, ¡¡por dios Guepetto ayúdame!!- casi que alcanzó a gritar.

El joven malabarista-presidente, aún no entendía a qué hora se dejó enredar en el cuento ese del Venezuela – Gate, si lo de él era jugar a la veintiuna con la pelotica, tararear rockcito en español con su guitarra y sus amigos artistas, contar cuenticos de enanos naranjas y unicornios azules, que a él lo que le gustaba era conversar, eso sí con gente bien, que no grite, que no responda, que no opine, que no diga que no y que le aplauda todos sus gracejos, por tontos que sean, y no terminen siendo unos faltones como Pachito el electrocutador, eso era lo de él; La Conversa más grande del mundo, no eso de estar entrando por atrás al tal Guarumo, Guayacán… Guaidó, ese… Guaidó, en compañía de gente de quinta que aparece en los carteles de la policía, gas!..fo!.

Foto: meme: Fuente Caracol.tv
Mientras revisaba su amplio armario para elegir que guayabera ponerse para ir a conversar con la gente bien, pensaba: ¡Bendita la hora en que le creía a mi jefecito Guepeto, ups, “varito”!, que el burro de Maduro se caía con los acordes de Maluma y amigos, que, al tal Guarumo, Guayacán, Guaidó, si lo respetaban en todas partes y que si tenía poder…cómo me deje enredar por  Holmes-el gris- y le creí que él si sabía de defensa y no le creí a pachito lo de la vagancia, al fin –el gris- también es delfín y los delfines nada de nada y ahora no agarraron a la tal Merlano y el burro del Maduro sí, ¿cómo queda uno?, como un ibídem y el bigotón muerto de la risa con el ventilador prendido.

Mientras tanto los olímpicos y los excrementales en compañía del coscorroneador pida que pida, es que así es muy difícil¡!...casi que lloraba el infante encargado de Polombia. Entretanto, mientras el párvulo presidencial deambulaba y deambulaba física y mentalmente, a la gente de bien de Polombia, también les asaltaban las dudas.

Que, si se debería cambiar el estatus de la Champeta como música de sexta y de barriada negra a música embajadora de la nación, por lo de Shakira y la ahora, fiesta nacional del super bowl, cuya fecha al igual que las del Black Friday y el Valentine´s day, deberían entrar en las fiestas de guardar, con lunes Emiliani y todo, dentro del festivo calendario Polombiano. Que si a la tal Merlano habría que traerla a la tierrita, que si al niño Arias habría que ponerle piscinita en su retiro espiritual o que si finalmente al joven Maluma habría que nombrarlo como alto consejero presidencial para que converse con esos capuchos, fuma pielroja, revoltosos estudiantes que perturban la tranquilidad de la gente de bien, a la que no le queda más remedio que auto defenderse de gente fea o sospechosa, ya que el comunismo del siglo XXII anda por ahí, dizque reclamando derechos y acabar a los capullitos del ESMAD, cuando lo que deberían era estar trabajando, así fuera por horas, como el niño Ivancho el malabarista-presidente.